En el especial Líderes 2026: visión y retos de los despachos españoles, analizar el papel de una firma como DLA Piper no es hablar de adaptación tecnológica, sino de dirección estratégica.
Como una de las mayores firmas globales del mercado, con presencia en múltiples jurisdicciones y liderazgo en operaciones transfronterizas complejas, su aproximación a la inteligencia artificial, la regulación tecnológica y la sostenibilidad tiene impacto sistémico. No se trata solo de cómo integra herramientas digitales, sino de cómo redefine el estándar de gobernanza, formación y cultura jurídica en un entorno donde la complejidad regulatoria avanza al mismo ritmo que la digitalización.
Jesús Zapata, sodio director de DLA Piper España, lo plantea con claridad: la tecnología puede acelerar procesos, pero el criterio jurídico sigue siendo el núcleo irrenunciable del asesoramiento.

IA responsable: estructura antes que velocidad
Para DLA Piper, la inteligencia artificial no es una herramienta añadida al catálogo de servicios. Es una transformación estructural.
“La integración de la inteligencia artificial en una firma global como la nuestra no se concibe como una simple adopción tecnológica, sino como una transformación estructural guiada por principios de calidad jurídica, rigor técnico y seguridad”.
La diferencia está en el orden de prioridades. Antes que despliegue masivo, gobernanza. Antes que eficiencia inmediata, supervisión humana.
“La IA es un apoyo extraordinario, pero no sustituye al criterio jurídico; ese principio es irrenunciable”.
Cada herramienta se evalúa bajo marcos sólidos que contemplan riesgo, protección de datos, uso ético y control humano. El enfoque no es homogéneo ni automático. Opera bajo el principio de right tool for the right job.
La firma dispone de más de 40 soluciones digitales dentro de su tech toolkit global, incluyendo el despliegue de Microsoft Copilot y la colaboración con Harvey como asistente de IA legal. Pero el valor no está en el número de herramientas, sino en su aplicación estratégica.
La automatización se concentra en tareas repetitivas -revisión documental, due diligence, análisis comparado, investigación jurídica- para liberar tiempo hacia actividades de mayor impacto: estrategia, creatividad jurídica y coordinación multidisciplinar.
Ese cambio exige formación estructural. Desde 2024, DLA Piper impulsa un programa global de Data & AI Literacy, ampliado en 2026.
“Este programa es clave para garantizar una adopción consistente y responsable en todos los equipos”.
La tecnología no transforma por sí sola. La cultura sí.
Definir la curva tecnológica
La apuesta para 2026 es ambiciosa: consolidarse como firma global de referencia en inteligencia artificial, datos, ciberseguridad y operaciones tecnológicas complejas.
“Nuestra apuesta es consolidarnos como la firma global de referencia en inteligencia artificial, datos, ciberseguridad y operaciones tecnológicas complejas”.
El enfoque combina investigación, pilotaje, desarrollo interno, adquisición y despliegue de soluciones. No se trata de adaptarse a la curva tecnológica. Se trata de definirla. Sin embargo, Zapata insiste en que el diferencial no es exclusivamente técnico.
“Nuestro mayor elemento diferenciador no es solo tecnológico, sino cultural”.
La firma cuenta con un hub internacional de tecnología que conecta múltiples jurisdicciones para asesorar en proyectos estratégicos -infraestructura digital, nube soberana, fintech, healthtech- desde una visión global coordinada.
Además, asesora a actores líderes en el desarrollo y despliegue de modelos de IA a escala global. “Aprendemos de primera mano del ecosistema más avanzado y trasladamos ese conocimiento directamente a nuestra propia adopción interna”.
Esa combinación entre asesorar la innovación y aplicarla internamente posiciona a la firma en un nivel diferente.
2026: regulación acelerada y especialización profunda
El contexto macroeconómico y regulatorio será exigente. La aceleración de la regulación tecnológica se combinará con mayor presión empresarial por anticipación y predictibilidad. “Las compañías requerirán cada vez más anticipación, transparencia y predictibilidad de servicios”.
Para Jesús, la respuesta es especialización profunda y capacidad transfronteriza real. Equipos altamente especializados capaces de ejecutar operaciones complejas bajo estándares homogéneos.
En Iberoamérica, el dinamismo en M&A será relevante, asegura, impulsado por inversores europeos, estadounidenses y asiáticos interesados en operaciones con huella combinada España–LatAm.
“Nuestro objetivo no es crecer en presencia, sino garantizar una capacidad real de ejecución en operaciones complejas”.
Para el socio director de DLA Piper, la expansión no se mide en oficinas abiertas, sino en capacidad efectiva de coordinación global.
Diferenciación: tecnología y sostenibilidad como modelo integrado
La estrategia combina legaltech y ESG desde una perspectiva estructural.
En legaltech, cuenta, se priorizan soluciones que generen impacto real: automatización segura de documentos, herramientas de análisis contractual y sistemas de revisión con trazabilidad y supervisión humana.
En sostenibilidad, el enfoque va más allá de la reputación. “La sostenibilidad ya no es un elemento reputacional, sino un factor regulatorio y financiero con impacto directo en los modelos de negocio de nuestros clientes”.
La integración de criterios ESG en financiación verde, reporting regulatorio y cumplimiento normativo forma parte esencial del modelo de crecimiento.
Talento y liderazgo: coherencia, empatía y visión
Para Zapata, la retención del talento no depende solo de condiciones económicas.
“Crear un entorno donde cada persona sienta que tiene un espacio real para crecer, innovar y aportar es lo que genera compromiso a largo plazo”.
La formación en IA aplicada al Derecho, los workshops de legaltech desde el onboarding y un liderazgo accesible forman parte de esa cultura.
En cuanto al liderazgo, lo sintetiza en tres pilares:
“Coherencia, empatía y visión”.
“La coherencia implica alinear lo que uno dice con lo que hace; sin esa consistencia, no hay liderazgo sostenible”. La visión anticipa el entorno. La empatía sostiene equipos. La coherencia genera confianza.
Carrera, paciencia y equilibrio
Construir una carrera sólida exige excelencia jurídica, pero también curiosidad permanente.
“Hoy, un abogado no puede quedarse en la letra de la ley; necesita entender el sector y el modelo de negocio”. La paciencia estratégica es esencial.
“La prisa puede ser enemiga de la calidad y del criterio”. Y ante la clásica dicotomía: “La rentabilidad es la base que hace posible un crecimiento sano y sostenible; sin una estructura rentable, cualquier expansión termina siendo frágil”. Rentabilidad y crecimiento no son opuestos. Son secuenciales.
En 2026, el sector legal no se dividirá entre quienes usan inteligencia artificial y quienes no. Se dividirá entre quienes la integran con estructura y quienes la incorporan sin modelo.
DLA Piper, por su escala global, su liderazgo en operaciones tecnológicas complejas y su capacidad de coordinar múltiples jurisdicciones bajo estándares homogéneos, juega en una dimensión distinta. No solo asesora sobre regulación digital y modelos de IA. Participa activamente en su construcción.
La tecnología marcará el ritmo. Pero el liderazgo lo definirá la coherencia entre innovación, gobernanza y cultura.
Y en un entorno donde la complejidad aumenta al mismo ritmo que la digitalización, esa coherencia -estructural, estratégica y global- es la verdadera ventaja competitiva de una gran firma.