Silvia Madrid: “Queda camino por recorrer para que mujeres y hombres compaginen su vida personal y laboral con total igualdad”

“Imagino un futuro en el que el concepto de igualdad de género se estudie en los libros de historia con curiosidad, por estar totalmente asumido y superado”
8 de marzo de 2024 |
Por Heidi Maldonado

A lo largo de sus 30 años de profesión ha tenido numerosos retos, y ha sabido aprovechar todas las oportunidades que le han brindado. En este especial hablamos con la general counsel y chief compliance officer de UniCredit en Madrid y miembro de WLW, Silvia Madrid.

Durante nuestro encuentro en el que conversamos de lo especial de este 8M, Día Internacional de la Mujer, Silvia se mostró como una mujer familiar, feliz, agradecida por sus cuatro hijos, entusiasta, activa, melómana, sociable y deportista. Desde el punto de vista profesional es una jurista que ha desarrollado (y disfrutado) su carrera en el sector financiero internacional, con muchos “sombreros” (legal, compliance, protección de datos) “que intercambio con una buena capacidad de gestión, enfoque práctico y de negocio, estudio y aprendizaje constante”.

Silvia, reflexiona, afirmando que el rol de las mujeres ha evolucionado de una manera espectacular en el último siglo, por suerte…“me sigo sorprendiendo de las dificultades que tenían entonces las mujeres para estudiar, desarrollar una carrera profesional y acceder a derechos económicos y políticos básicos”.

Trabaja a diario sobre los valores de la empatía y el respeto a los que la rodean. Es fiel así misma y, sobre todo, a sus principios. Cree en la generosidad y en la gratitud y en que recibes lo que das. 

¿Qué te llevó a convertirte en abogada in-house?

No fue nada predeterminado, en realidad. Durante la carrera, la asignatura que más me llamó la atención fue derecho mercantil, y en el último año, derecho bancario. Al terminar la carrera, mi profesor me brindó la oportunidad de empezar a trabajar en la Asesoría Jurídica del Banco Central Hispano (que él dirigía) y no lo dudé. Mi padre acababa de morir el año anterior, necesitaba trabajar, y poder incorporarme a la asesoría jurídica de una gran institución financiera, era una oportunidad que no podía dejar pasar.

¿Qué tanto te costó llegar a la posición en la que hoy te encuentras?

A lo largo de mis 30 años de profesión he tenido numerosos retos, y he sabido aprovechar todas las oportunidades que me han brindado. Con respeto, pero sin miedo. No he dudado en seguir siempre formándome y aprendiendo, lo que ha sido fundamental para impulsar mi trayectoria profesional. He tenido que lidiar con situaciones complicadas en los distintos trabajos que he tenido, y de todo ello he aprendido. La vida es un aprendizaje constante, tanto desde un punto de vista personal como profesional.

¿Cuáles son esos retos y desafíos a los que te has enfrentado en estos últimos años?

El principal, crear desde cero un departamento de Legal, Compliance y Protección de Datos, con el desafío adicional de hacerlo sin equipo, lo que conlleva que tienes que estar constantemente pendiente de que todas las áreas a las que das servicio estén puntualmente atendidas, incluso en vacaciones. Otro desafío importante ha sido crear una cultura “amable” de compliance, materia que de por sí puede no gozar de gran popularidad entre las áreas de negocio, que frecuentemente lo consideran un “mal necesario”, por lo que he realizado un esfuerzo para enfocarlo de una manera didáctica y práctica. Lo cual, no es siempre sencillo. Adicionalmente, en la cultura presencialista pre-pandemia fue un reto importante mantener un equilibrio razonable entre el tiempo dedicado al trabajo y el tiempo dedicado a mi familia. Afortunadamente, con los cambios en la forma de trabajar que ha traído la pandemia, esto ha dejado de ser un reto, y creo que en ese aspecto todos hemos salido beneficiados.

¿Qué reflexión harías del sector legal del presente y el futuro?

El sector legal ha cambiado mucho en los últimos 10 años debido a la globalización, la irrupción de la tecnología y la adaptación a un entorno en constante cambio. Los abogados han pasado de ser meros asesores contractuales a formar parte del negocio, y se han convertido en elementos clave de confianza de la dirección de las empresas. El cada vez más frenético ritmo de normativa, especialmente en sectores regulados, hace que los abogados deban estar constantemente actualizándose y estudiando nuevas normas para poder asesorar y prevenir riesgos legales. Y es incuestionable que cada vez se requieren más habilidades no estrictamente jurídicas, como capacidad de comunicación, conocimiento de la tecnología, empatía con el cliente, capacidad de gestión y creatividad, que tradicionalmente no han sido tan fundamentales.

A propósito del Día Internacional de la Mujer, en tu opinión, ¿cómo se logra una verdadera paridad de género?

No es una cuestión fácil y hay múltiples factores que influyen para impulsarla. Entre ellos destacaría tres. En primer lugar, la educación temprana desde el núcleo familiar, tanto con el ejemplo como con la dedicación que enseñe el respeto y la igualdad. Lo cual enlaza con el siguiente factor: para esa dedicación es necesario un equilibrio adecuado entre el tiempo que dedicamos al trabajo y el que dedicamos a la familia.

En el sector legal, la falta de conciliación ha sido un factor para que las mujeres se auto excluyeran (o peor, las excluyeran) de promocionar a sociatura o a puestos directivos. Se ha vertido mucha tinta y discutido mucho sobre este problema, que ha mejorado tras la pandemia por los nuevos modelos flexibles de trabajo que ha introducido, pero todavía queda camino por recorrer para que las mujeres y los hombres consigan compaginar su vida personal y laboral de la misma manera, con total igualdad. Como tercer punto, yo creo que las cuotas han ayudado mucho. Al inicio del concepto, honestamente no tenía claro si sería positivo o negativo, pero con el tiempo me he dado cuenta de que es una oportunidad para las mujeres. Es una puerta que se abre, y que brinda una oportunidad de desarrollo y promoción, que de otra manera probablemente permanecería cerrada.

¿Cuál es tu compromiso con la igualdad de género?

Considero que la igualdad de género es un concepto obvio: hombres y mujeres tenemos los mismos derechos y obligaciones independientemente de nuestro género, y por tanto debemos tener las mismas oportunidades. Imagino un futuro en el que el concepto de igualdad de género se estudie en los libros de historia con curiosidad, por estar totalmente asumido y superado. De la misma manera que hoy nos fascina que la gente se muriera de enfermedades antes de que existieran los antibióticos.

Formas parte de WLW, ¿de qué manera has contribuido, desde estos espacios, con el liderazgo femenino y con la igualdad?

En WLW formo parte de tres Comisiones: Compliance, Criptoactivos y Patrocinios. En todas ellas trabajamos con ilusión y proactividad para dar visibilidad al talento femenino en cada uno de esos sectores, por ejemplo, organizando mesas redondas o conferencias sobre temas de actualidad jurídica, presentaciones en Universidades, cursos, escribiendo artículos técnicos u organizando premios, entre otros. En todas las actividades que promovemos tenemos absolutamente presente la igualdad, que es uno de nuestros principios fundamentales.

¿Qué espera la sociedad actualmente de las mujeres?

El rol de las mujeres ha evolucionado de una manera espectacular en el último siglo, por suerte. Cuando leo libros ambientados a principios del S.XX, me sigo sorprendiendo de las dificultades que tenían entonces las mujeres para estudiar, desarrollar una carrera profesional y acceder a derechos económicos y políticos básicos. Hoy la mujer se desarrolla profesionalmente y se empodera para defender sus derechos.

Es cierto que sigue siendo el centro de la familia y de las cargas familiares, y aunque se haya avanzado bastante en concienciación para que los hombres compartan esas cargas en igualdad de condiciones, todavía queda camino por recorrer.

¿Crees que a mayor poder que alcancen las mujeres los techos de cristal se romperán?

No cabe duda de que despacio, pero con paso firme, se van rompiendo esos techos, y las mujeres van alcanzando posiciones de éxito y liderazgo en sectores en los que tradicionalmente estaban subrepresentadas: Ursula von der Leyen, Kamala Harris, Ruth Bader Ginsburg … Llevará su tiempo, pero estoy convencida de que es imparable.

¿Cuál es el real y verdadero papel de la abogacía dentro de la sociedad actual?

La abogacía tiene un papel fundamental en la sociedad, para la defensa de los derechos de sus ciudadanos, la promoción de la justicia, y para contribuir de una manera esencial al funcionamiento de un sistema legal que garantice la paz, la estabilidad y el respeto por el Estado de Derecho. Que hoy en día hace especial falta.

¿En qué cree Silvia Madrid?

En la generosidad y en la gratitud. En que recibes lo que das. Y en que el tiempo pone todo y a todos en su sitio. Lo más importante que podemos enseñar a nuestros hijos es que sean siempre buenas personas.

En pocas palabras…

¿Qué es lo más inteligente que te han dicho (y quién lo dijo)?

Mi padre siempre me decía: “No dependas nunca de nadie, ni económica ni emocionalmente. Ni debas nunca dinero a nadie”, y siempre le he hecho caso. Soy muy independiente. En todos los sentidos. Y una afirmación de mi actual jefe, que no se me olvida y practico a diario: “un “gracias” nunca está de más”.

¿Quién (para bien o para mal) ha sido la persona que más ha influido en tu carrera?

El que fuera director general de la Asesoría Jurídica del Banco Central Hispano, y que fue también mi profesor de Derecho Mercantil en ICADE, Julián Martínez-Simancas. Me brindó mi primera oportunidad laboral al terminar la carrera para trabajar en el BCH, y a los dos años me dio la gran oportunidad de enviarme a la Sucursal de Nueva York, ciudad en la que estuve viviendo 7 años. La trayectoria de mi carrera se la debo a su visión, a su confianza en mí y a todas las oportunidades que me ofreció.

¿Una herramienta de IA indispensable en tu trabajo?

De momento no tenemos implementadas herramientas de IA, lo estamos considerando. Pero utilizo mucho el ChatGPT, que me parece un gran avance.

¿Un libro?

Los Reglones Torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena. Lo leí con 15 años y me impactó.

¿Un deporte?

Dos: ballet y patinaje artístico.

¿Una canción?

The Glory of Love (Jimmy Durante).

¿Si no fueras abogada, serías..?

Genetista. Soy de Ciencias Puras.

¿Tu comida favorita?

El chocolate. Sin duda.

¿Un recuerdo de la infancia?

El año que viví en Lora del Río (Sevilla), con 7 años, cuando mi padre fue a trabajar allí como notario. De lo más feliz de mi infancia.

¿Qué te pone de mal humor?

La mala educación.

¿Una clave para el éxito?

La perseverancia y la fuerza de voluntad.

¿Qué te inspira?

Mis hijos.

¿Cuáles son los valores éticos sobre los que trabajas a diario?

La empatía, el respeto a los que me rodean y a lo que piensan, la responsabilidad por mis acciones y decisiones, la honestidad y la solidaridad. Y, sobre todo, ser fiel a mí misma y a mis principios.

¿Qué te preocupa de la IA?

Que a largo plazo (¿o no tan largo?) derive en lo que vemos en algunas películas futuristas donde las máquinas aniquilan a la humanidad y dominan el mundo. A veces me planteo que no van tan desencaminadas.

¿Un mensaje a las nuevas generaciones de abogados?

Que desarrollen habilidades de comunicación efectiva, empatía, pensamiento crítico y resolución de problemas. Que nunca dejen de estudiar. Que salgan fuera y tengan la experiencia de trabajar en el extranjero, que les abrirá la mente y les enriquecerá tanto en el plano profesional como en el personal.

Que sean proactivos y sobre todo que mantengan siempre la ilusión, el entusiasmo y la energía por aquello a lo que se dediquen.