El sector legal vive un momento de transformación profunda. La complejidad regulatoria, la evolución de las organizaciones empresariales y los nuevos modelos de prestación de servicios jurídicos están redefiniendo no solo la forma en que se ejerce el Derecho, sino también cómo se construyen los liderazgos dentro de la profesión.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, reunimos conversaciones con mujeres que están influyendo activamente en la transformación del sector legal. No se trata solo de hablar de innovación o de estrategia de firma, sino de entender cómo piensan y cómo lideran quienes hoy están redefiniendo la abogacía desde dentro.
Tras las entrevistas con Sara Molina y Natalia Martos, continuamos este especial con la trayectoria de Sofía Acuña Dorado, socia fundadora de MA Abogados e incluida entre las 100 Mujeres Referentes del Sector Legal en 2025. Su carrera combina una sólida experiencia en grandes firmas, como Ernst & Young, con una decisión que marcaría su rumbo profesional: abandonar esa estructura para construir su propio proyecto jurídico.
Especializada en derecho público, contratación administrativa y litigación, Acuña ha desarrollado su liderazgo en algunos de los ámbitos más exigentes del derecho empresarial. Pero más allá de la especialización técnica, su trayectoria refleja una forma muy concreta de entender la abogacía: un modelo en el que el abogado no se limita a interpretar normas, sino que se convierte en un aliado estratégico capaz de comprender el negocio del cliente y acompañarlo en decisiones complejas. Esa visión es la que hoy define el proyecto de MA Abogados y la que ha consolidado a Acuña como una de las voces más reconocidas en su área de práctica.

Liderar un proyecto jurídico propio
La decisión de abandonar una firma consolidada como Ernst & Young para emprender un proyecto propio fue, para Sofía Acuña, uno de los momentos más determinantes de su carrera. Supuso dejar la seguridad de una estructura en la que se sentía valorada profesionalmente para asumir el reto de construir un despacho desde cero.
El paso generó un vértigo natural, pero también una enorme ilusión por desarrollar un modelo de asesoramiento jurídico que respondiera mejor a las necesidades reales de las empresas.
Desde los primeros años de su carrera había observado que muchos clientes -especialmente en el middle market– necesitaban un asesoramiento altamente especializado que, al mismo tiempo, integrara distintas áreas del derecho en una visión global del negocio.
El modelo tradicional de despacho, organizado en departamentos muy separados entre sí, no siempre permitía ofrecer esa perspectiva.
“El modelo tradicional no permitía ofrecer una visión integral y muchas firmas siguen demasiado ancladas en ese esquema”.
Acuña considera que el verdadero valor del abogado reside en comprender el negocio del cliente y acompañarlo en decisiones estratégicas. Esa visión fue la que impulsó primero la creación de Altius Abogados y posteriormente de MA Abogados, un proyecto orientado a ofrecer asesoramiento jurídico altamente especializado, pero conectado con la realidad empresarial de los clientes.
“El objetivo es que el abogado sea prácticamente una extensión de la asesoría jurídica interna del cliente”.
Excelencia técnica como base del liderazgo
La trayectoria de Sofía Acuña se ha desarrollado en ámbitos jurídicos especialmente exigentes, como el derecho público, la contratación administrativa y la litigación.
Para ella, la excelencia técnica no es un logro puntual, sino un proceso que se construye a lo largo del tiempo.
“La excelencia técnica se entrena con dedicación constante y con el trabajo diario en asuntos especialmente complejos”.
Tras iniciar su carrera en derecho corporativo y mercantil, su trayectoria evolucionó hacia el ámbito procesal y posteriormente hacia el derecho público. Hoy dirige un equipo multidisciplinar que asesora proyectos complejos en sectores como infraestructuras, energía, inmobiliario, deporte o telecomunicaciones.
El reconocimiento de Chambers & Partners durante ocho años consecutivos como abogada destacada en derecho público refleja, en su opinión, el esfuerzo sostenido del equipo y la confianza de los clientes.
Liderazgo femenino en la abogacía
Para Acuña, el liderazgo femenino está adquiriendo una presencia cada vez más relevante dentro del sector legal.
Durante décadas, los puestos de dirección dentro de los despachos estuvieron ocupados mayoritariamente por hombres. Sin embargo, en los últimos años se está produciendo una evolución significativa que está ampliando la diversidad de perfiles en la dirección de las firmas.
“El talento no tiene género en la dirección de los despachos”.
Aunque reconoce que todavía existen retos pendientes, considera que cada vez es más habitual encontrar mujeres en posiciones directivas dentro del sector jurídico. Ese cambio, explica, es especialmente importante para las nuevas generaciones de profesionales.
Muchas de las abogadas que hoy ocupan puestos de responsabilidad han tenido que superar barreras importantes a lo largo de sus carreras. Por ello, confía en que las nuevas generaciones encuentren un camino más abierto que el que tuvieron quienes iniciaron su trayectoria profesional décadas atrás.
Cultura de equipo y diversidad
Como socia fundadora de MA Abogados y responsable de distintos departamentos dentro de la firma, Acuña ha impulsado un modelo organizativo basado en la colaboración y en la diversidad de perfiles.
El despacho ha apostado por construir equipos multidisciplinares de perfil senior, en los que además las mujeres tienen una presencia mayoritaria.
Este modelo, asegura, solo es posible si se fomenta una cultura de trabajo que permita compatibilizar el alto nivel de exigencia profesional con la conciliación familiar.
Para ella, los despachos del siglo XXI deben apostar por equipos diversos, donde distintas perspectivas y experiencias profesionales se integren para ofrecer un asesoramiento más completo. Solo un equipo motivado y comprometido, sostiene, puede mantener el nivel de excelencia que exigen los asuntos complejos.
Visibilidad y referentes para nuevas generaciones
La inclusión de Sofía Acuña entre las 100 Mujeres Referentes del Sector Legal en 2025 ha supuesto para ella un reconocimiento importante, pero también una responsabilidad.
Las nuevas generaciones de juristas observan con atención las trayectorias de quienes han logrado consolidar su liderazgo dentro del sector.
“Las nuevas generaciones se fijan en el espejo que intentamos marcar quienes llevamos más años en la profesión”.
Por eso considera fundamental que el trabajo de las mujeres en el ámbito jurídico tenga la visibilidad que merece. Durante mucho tiempo, muchas trayectorias femeninas quedaron en segundo plano dentro del sector legal.
Reconocimientos como este contribuyen a corregir esa situación y a ofrecer referentes a las jóvenes juristas que comienzan su carrera profesional.

El liderazgo en la abogacía del futuro
Para las abogadas jóvenes que desean marcar la diferencia en áreas complejas del derecho público o empresarial, Sofía Acuña ofrece un consejo claro: no buscar el camino fácil. En su opinión, es precisamente en los ámbitos más exigentes del derecho donde se construye el verdadero valor profesional.
La especialización en materias complejas exige dedicación, vocación y una enorme capacidad de trabajo, pero también ofrece la oportunidad de desarrollar criterio propio y asumir retos que muchos prefieren evitar.
“Qué se hagan valer, que no se amedrenten y que defiendan sus posiciones con firmeza”.
Para Acuña, el liderazgo no nace de un nombramiento ni de un título, sino del conocimiento, de la capacidad de tomar decisiones con criterio y de la determinación para afrontar asuntos difíciles con responsabilidad profesional.
Por eso anima a las nuevas generaciones a atreverse a desarrollar su carrera en áreas complejas del derecho. Es allí donde se construyen las trayectorias que realmente marcan la diferencia.
En un sector que está evolucionando con rapidez, también los modelos de liderazgo están cambiando. Cada vez más mujeres ocupan posiciones directivas dentro de los despachos, ampliando las perspectivas desde las que se toman decisiones y enriqueciendo la forma en que se lideran las organizaciones jurídicas.
Porque, como resume Acuña, el verdadero avance del sector llegará cuando el talento sea el único criterio que determine quién lidera las firmas. Y en ese proceso, el liderazgo femenino seguirá desempeñando un papel decisivo en la evolución de la abogacía.