José Vicente Morote e Íñigo Rodríguez-Sastre, de Andersen, codirigen bajo la confianza recíproca

29 de marzo de 2023 |
Por Heidi Maldonado

En esta nueva entrega de entrevistas con los socios directores más destacados de Iberoamérica contamos no con uno sino con dos invitados. Se trata de Iñigo Rodríguez-Sastre y José Vicente Morote, socios codirectores de Andersen en España.

A efectos de dirección son uno mismo, optan por una dirección dual porque era una fórmula muy acertada para abordar el ambicioso proyecto, “tanto de crecimiento como de institucionalización del despacho que teníamos sobre la mesa cuando asumimos la dirección”.

Desde el primer momento, todas las decisiones se han adoptado de forma colegiada y, por el volumen de la firma, en el día a día cada uno ha asumido diversas competencias en la gestión y expansión de la firma, lo que les permite una mayor agilidad para avanzar en la estrategia. “Tenemos confianza recíproca y sintonía total”.

Durante nuestra conversación Iñigo se dejó ver como una persona sencilla, a quien le gusta mucho la vida, entusiasta de su familia y sus amigos. En lo profesional es “alguien que intenta siempre dar lo mejor de sí en esta profesión tan bonita, pero complicada”.

Por su parte, José Vicente Morote confesó que hablar de sí mismo en lo profesional podría ser un tanto pedante, pero se hizo la “idea de que estoy ante un Tribunal de oposiciones y debo plantear mi curriculum. Estudié Derecho con premio extraordinario de licenciatura, soy Doctor en Derecho por la Universidad de Bolonia y Técnico de la Administración General en excedencia y especialista en Derecho Público y, particularmente, en urbanismo”.

“En relación con mi posición actual puedo decirte que este proyecto de Andersen me motiva tremendamente y me estoy dejando la vida en él. Me gusta mucho trabajar en equipo y motivar a mis compañeros para que saquen lo mejor de cada uno y en este proyecto lo estamos consiguiendo. Mi visión del trabajo es la de ser muy exigente conmigo mismo y con el resto de mis compañeros (socios y profesionales). Me gustan los retos y entiendo que la ambición por mejorar es lo que me mueve cada día y trato de transmitir esta mentalidad al equipo. Este proyecto está construido sobre la ambición de mejorar y corregir todos aquellos aspectos en los que hay campo para ello”.

Como persona, José Vicente contó que es muy difícil definirse a sí mismo. Sin embargo, en su mejor intento, afirmó ser un hombre de familia, esa es su prioridad 100 %. “Soy muy activo y me encanta mi trabajo a lo que dedico el 100 % de mi tiempo cuando no estoy con mi familia. Soy, quizás, demasiado obsesivo con el trabajo, pero esta es la forma de vida que he elegido y la que me gusta”.

Recientemente, José Vicente Morote ha sido reelegido como miembro del Global Board de Andersen, ¿qué compromisos e iniciativas te has planteado en este nuevo mandato?

José Vicente Morote: “Este nombramiento me hace especial ilusión porque parte de la elección unánime de mis compañeros en Europa. Durante el último ejercicio se ha hecho un importante trabajo en este órgano de dirección, con la puesta en marcha de nuevas iniciativas, como el Leadership Committe, encargado de asegurar, en el ambicioso proceso de expansión de la firma, los tres pilares sobre los que se asienta el despacho: la implementación de la cultura Andersen de forma uniforme, integración de todos los equipos y países y la formación de los profesionales, con el fin de mantener los estándares de calidad de la firma. La estrategia para los próximos años estará marcada, como en España, por seguir reforzando la cultura de la excelencia y el compromiso y apostando por impulsar altas capacidades en nuestros profesionales en los más de 170 países en los que tenemos presencia”.

La firma ha conseguido triplicar su facturación en cinco años, ya que inició 2017 con un presupuesto de 13 millones de euros, y pasó de tener 160 profesionales a los más de 380 con los que cuenta en la actualidad…¿Cómo le fue al despacho en el ejercicio 2022?

José Vicente Morote: “El año 2022 ha supuesto para Andersen un nuevo hito. Iniciamos el año con la incorporación de equipos en Madrid, Barcelona y Valencia, la integración de Andersen en Lisboa en nuestra estructura de Iberia o la inauguración de nueva oficina en Valencia y cerramos con la apertura de nueva sede en Málaga. Esto nos ha permitido cerrar el ejercicio por encima del presupuesto en nuestro despacho en Iberia, con un crecimiento del 40 % respecto a la facturación del año anterior.

Nos hemos convertido en el despacho más dinámico del sector en España y queremos continuar la senda del crecimiento orgánico e inorgánico, apoyándonos en nuestros profesionales y potenciando la especialización de nuestros equipos, e incorporando equipos que puedan mejorarnos y todo ello siempre desde nuestra cultura Andersen como firma única, con todo lo que ello conlleva de valores y principios”.

¿Qué tanta determinación y decisiones difíciles se han tenido que tomar para hoy estar ubicados entre los mejores despachos de España?

Íñigo Rodríguez-Sastre: “Muchísima determinación. Para avanzar es imprescindible tener una hoja de ruta y seguir cada paso del camino para alcanzar los objetivos finales. Nosotros aprobamos nuestro Plan Estratégico, con el apoyo del Consejo de Administración y toda la Junta de Socios, y esto nos ha permitido adoptar cada decisión de forma consecuente y sabiendo que todos los que formamos parte de la firma estamos en la misma página y remamos juntos por este proyecto de futuro que es para todos. Gracias a este trabajo conjunto, el año pasado escalamos cuatro posiciones en el ranking de facturación hasta situarnos en el Top 20 de despachos en España y este año hemos seguido reforzando capacidades y especialización para seguir creciendo y lograr el objetivo de estar entre los 10 primeros en el corto plazo”.

La firma viene desarrollando una fuerte estrategia de expansión, en los últimos dos años han trabajado en múltiples integraciones y se han planteado para los venideros ejercicios situarse entre las 10 mejores firmas de España con una cifra de negocio de 70 millones de euros…¿Cómo lo piensan lograr?

José Vicente Morote: “Con una situación económicamente compleja, surgen también oportunidades para los despachos, que, adoptando estrategias adecuadas, pueden lograr mejorar el servicio para ser más competitivos y avanzar en la especialización de áreas y profesionales.

La apuesta por equipos superespecializados, tanto en las distintas áreas de práctica como en sectores, siguiendo la línea que estamos desarrollando en energía, inmobiliario, medioambiente, legaltech o taxtech, entre otras, y la apuesta por una práctica multidisciplinar en todas las oficinas como parte de nuestro ADN, nos da margen para seguir creciendo y situarnos entre los principales despachos del sector legal en España”.

¿El plan estratégico de 2023 de la firma en qué se centrará?

Íñigo Rodríguez-Sastre: “El 2022 ha sido el mejor año de la historia del despacho y las previsiones internas es que el 2023 lo vuelva a ser, incluso con unos resultados todavía mejores que los del 2022.

Tenemos también el reto de seguir reforzando el crecimiento durante el próximo año en todas las localizaciones en las que estamos, principalmente el desarrollo de Barcelona, Sevilla y Málaga, con el objetivo de poder asesorar en todas las áreas de práctica en cada una de las ciudades en las que tenemos presencia”.

¿Cómo ves el panorama en España desde las áreas que lideras para este 2023?

José Vicente Morote: “La situación geopolítica y la crisis energética que estamos viviendo hacen que el 2023 llegue con unas perspectivas más prudentes de lo que nos gustaría. El crecimiento se ha ralentizado y la previsión es que, a pesar de que no se vislumbra una gran crisis estructural similar por ejemplo a la de 2006, la situación de incertidumbre se prolongue durante este año.

En este contexto, el sector legal, pese a su carácter anticíclico, debe adaptarse a las nuevas exigencias de la economía y de los clientes, donde las operaciones de reestructuración y distress M&A tendrán mucha relevancia. Y, por supuesto, estar muy bien posicionados para cuando cambie el ciclo por el fin de la invasión de Ucrania y el cambio de otras circunstancias”.

¿Qué tanto ha variado la cultura y mentalidad de los despachos españoles?

Íñigo Rodríguez-Sastre: “Los despachos españoles han cambiado en la medida que lo ha hecho la sociedad. Hemos pasado de estructuras totalmente piramidales a una organización más horizontal, donde cada vez más el grueso de los socios se implica en la gestión y desarrollo de los despachos. En cuanto a las áreas de práctica también han evolucionado en línea con el marco jurídico que, una vez consolidado y una normativa prolífica, hace que el abogado deba contar con alta especialización en la materia, por un lado, y se le exige, además, un conocimiento del negocio y el sector de los clientes a los que asesora, aportando así un valor añadido al sumar al asesoramiento jurídico una visión estratégica en el seno de los negocios”.

El cambio llegó a la industria legal y la está transformando, por lo que ahora los despachos no solo deben establecer objetivos firmes y compromisos en cuanto a diversidad e inclusión para el género, la raza, la etnia y la representación LGBTQ +, sino que además deben alinear sus estrategias a los criterios ESG…¿Qué papel juega y jugará la firma en estos desafíos que están marcando el futuro de los servicios legales?

Íñigo Rodríguez-Sastre: “En Andersen llevamos años trabajando en políticas de Medioambiente, Sostenibilidad y Gobernanza, desarrollando normativa interna e impulsando iniciativas que nos hagan más dinámicos, integradores, transparentes y sostenibles. Con ello, queremos aportar nuestro granito de arena a la sociedad, dado que la posición privilegiada que tenemos los despachos en la economía y el desarrollo de los negocios nos obliga a adoptar un plus de responsabilidad por el futuro de la sociedad”.

¿Es la sostenibilidad una palanca de atracción y retención del talento?

Íñigo Rodríguez-Sastre: “Para nosotros, el talento sénior es un valor fundamental. Tenemos muy en cuenta el equilibrio de generaciones y, en nuestra plantilla, el 5 % de los abogados es de la generación Baby boomers, nacidos hasta 1964. Los conocimientos y experiencia de estos compañeros se multiplican exponencialmente al aplicarlos en nuestro día a día y nos permiten construir una base sólida con mayor proyección de futuro”.

¿La sociedad demanda ser más sostenible y diversa?

Íñigo Rodríguez-Sastre: “La sociedad es cada vez más diversa, en generaciones, nacionalidades, género, etc., es por ello que no es únicamente una demanda, sino que las empresas deben ser reflejo de esta realidad que nos enriquece con distintas capacidades y puntos de vista y hacen que el negocio sea más sostenible”.

¿Bajo su liderazgo qué iniciativas de diversidad e inclusión han puesto en marcha?

José Vicente Morote: “La propia evolución del despacho nos lleva a mantener una política de amplia diversidad. Para valorarlo con datos, en 2022 contamos en España con profesionales de 18 nacionalidades, asesoramos a clientes de más de 40 países y tenemos en plantilla personas de todas las generaciones, con una media de edad de 35 años, que también se combina con talento sénior.

De forma proactiva, desde que asumimos la dirección, hemos alcanzado dos hitos en esta materia. A nivel nacional, hemos aprobado el Plan de Igualdad y, a nivel internacional, hemos querido dar un paso más allá y desde España impulsamos el Comité Europeo de Diversidad, liderado por nuestra socia de laboral Victoria Caldevilla. Este Comité es el encargado de analizar las políticas de diversidad e inclusión de todas las firmas de Andersen en Europa con el fin de homogeneizar y seguir promoviendo nuevas iniciativas que impulsen la integración y el talento del despacho, con presencia en 40 países europeos”.

¿En qué porcentaje de paridad se encuentra la firma?

José Vicente Morote: “Actualmente, la plantilla en España está compuesta por un 55 % de mujeres y un 45 % de hombres. Desde Andersen siempre hemos creído en la igualdad de oportunidades y hemos apostado por la capacidad y especialización. Es por ello que nuestras incorporaciones o promociones no tienen cuota, pero nos encontramos con un gran peso femenino”.

En pocas palabras…