El sector legal vive un momento de transformación profunda. La tecnología, los nuevos modelos de negocio y la evolución de las organizaciones jurídicas están redefiniendo no solo la forma en que se ejerce el Derecho, sino también la manera en que se lideran las firmas.
Este es el caso de Sonia Urquiza Royo, socia fundadora y directora de URA Urquiza Abogados, una boutique multidisciplinar enfocada al derecho de los negocios, con presencia en las dos capitales canarias y asesoramiento a clientes nacionales e internacionales. Su trayectoria refleja una decisión que no siempre es habitual dentro del sector legal; tras formarse en una de las grandes firmas del mercado español, decidió abandonar esa estructura para crear su propio despacho.
Más que una ruptura con lo aprendido, fue una evolución en su forma de entender el ejercicio del Derecho y el liderazgo dentro de una firma.

Liderar un proyecto propio en la abogacía
La etapa de Sonia Urquiza en una firma de referencia fue decisiva para consolidar una base profesional marcada por el rigor, el método y la excelencia técnica. Ese aprendizaje sigue formando parte de su manera de entender la profesión. Sin embargo, con el tiempo identificó con claridad qué quería añadir a ese estándar: un nivel de dedicación al cliente más intenso, más cercano y más sostenido en el tiempo.
“La diferencia no la marca solo el conocimiento jurídico, sino cómo se acompaña al cliente cuando la decisión es compleja, el tiempo aprieta y el riesgo es real”.
Con esa convicción nació URA Urquiza Abogados. El despacho se ha construido sobre un principio claro: mantener una exigencia técnica máxima y, al mismo tiempo, elevar el nivel de dedicación al cliente. Para Urquiza, el asesoramiento jurídico no debe limitarse a intervenir en asuntos concretos, sino a comprender el negocio, implicarse de forma constante y acompañar a las empresas en sus decisiones estratégicas. Ese enfoque explica también su apuesta por relaciones profesionales estables, de largo recorrido, en las que el abogado no actúa solo como especialista en un momento puntual, sino como un asesor de confianza capaz de aportar valor de manera continuada.
“La verdadera diferencia está en el grado de compromiso con el que se asume cada encargo”.
Esa idea de compromiso atraviesa de hecho toda su concepción del oficio. No se trata solo de resolver bien, sino de hacerlo con un nivel de responsabilidad y de implicación que el cliente percibe como parte esencial del servicio. En un contexto empresarial cada vez más exigente, esa forma de estar -constante, rigurosa y cercana- es la que termina convirtiendo el asesoramiento en una relación de confianza.
“Lo difícil no es saber, lo difícil es estar.”
Liderazgo femenino y barreras invisibles

El liderazgo femenino en la abogacía ha avanzado de forma significativa en los últimos años, pero Sonia Urquiza considera que todavía persisten obstáculos estructurales y culturales que siguen condicionando el acceso de muchas mujeres a posiciones directivas dentro de los despachos.
En muchos casos no se trata de barreras explícitas, sino de dinámicas menos visibles. En entornos empresariales todavía muy masculinizados, a muchas mujeres les puede resultar más difícil construir determinadas relaciones de confianza en igualdad de condiciones, algo que influye de forma silenciosa tanto en el acceso a oportunidades como en la proyección profesional.
A ello se suma otro factor que sigue teniendo un impacto real en muchas trayectorias: la corresponsabilidad en el ámbito doméstico. Mientras el reparto equilibrado de responsabilidades familiares no esté plenamente normalizado, <>.
“No existe un camino fácil. Se construye con preparación, constancia y trabajo”.
Construir una firma con identidad propia
Cuando decidió fundar URA Urquiza Abogados, una de las primeras decisiones estratégicas fue implantar el despacho en las dos capitales canarias. No fue una cuestión de imagen ni una lógica de expansión formal, sino una respuesta coherente a la realidad del tejido empresarial del archipiélago, en el que muchas compañías operan simultáneamente entre distintas islas y necesitan un asesoramiento cercano y coordinado.
Esa implantación territorial ha permitido posicionar al despacho como un interlocutor relevante para clientes nacionales e internacionales con intereses en Canarias, que valoran contar con un equipo con presencia real en el territorio, conocimiento del entorno y capacidad de respuesta inmediata.
Pero, para Urquiza, la identidad de una firma no se define únicamente por dónde está, sino por cómo trabaja. Por eso, junto a esa implantación territorial, URA ha puesto el foco en una cultura interna muy clara: exigencia técnica, responsabilidad, criterio propio, decisiones ágiles y una forma de trabajar orientada a resolver.
Liderazgo y excelencia jurídica
URA Urquiza Abogados ha sido reconocido en distintos premios y rankings por su trabajo en derecho mercantil y operaciones de M&A consolidando su posicionamiento dentro del mercado jurídico. En ese recorrido, la firma ha marcado además un hito relevante al convertirse en la primera firma canaria en entrar en Chambers & Partners y, en paralelo, Sonia Urquiza en la primera abogada canaria que ejerce desde las islas en obtener ese reconocimiento en dicho directorio.
Más allá de esos hitos, Urquiza entiende el liderazgo como la capacidad de trasladar la exigencia individual al conjunto del despacho: al equipo, a la toma de decisiones y a una forma de trabajar reconocible. Para ella, la excelencia técnica es imprescindible, pero el liderazgo empieza cuando ese nivel se convierte en cultura de firma.
El liderazgo en la abogacía del futuro
Cuando se le pregunta qué consejo daría a una abogada joven que quiere desarrollar su carrera o llegar a liderar un despacho, Sonia Urquiza lo tiene claro: lo primero es construir una base técnica sólida. En una profesión como esta, la confianza se gana con preparación, método y criterio.
Pero eso no basta. También importa la forma de trabajar, la ética profesional, la reputación que se construye con el tiempo y el entorno en el que una decide crecer. Para Urquiza, elegir bien el equipo, aprender de buenos referentes y trabajar con constancia forma parte de la base sobre la que se construye cualquier trayectoria sólida.
Y si además se quiere liderar una firma, hay que entender que el liderazgo no consiste solo en saber Derecho. Exige también capacidad de organización, criterio para tomar decisiones y la responsabilidad de sostener un estándar de calidad alto sin perder la cercanía.
En el fondo, esa es también la idea que sostiene el proyecto de URA Urquiza Abogados: una forma de ejercer la abogacía en la que la excelencia técnica se da por supuesta, y en la que la verdadera diferencia está en la implicación. En conocer al cliente a fondo, en entender de verdad lo que está en juego y en asumir cada asunto con el mismo nivel de exigencia, responsabilidad y compromiso que si fuera propio. Porque eso es, al final, lo que distingue a un verdadero partner: la capacidad de hacer suyo el reto del cliente y merecer esa confianza.