Reformas necesarias para la atracción de inversión en Costa Rica

12 de julio|
Por Carlos F. Camacho, socio de Arias-Costa Rica

Costa Rica tiene una excelente carta de presentación hacia el mundo en temas de atracción de inversión extranjera, y es su Régimen de Zonas Francas. Con exenciones totales o parciales al impuesto sobre la renta, exenciones al impuesto de valor agregado y de importación de materia prima o equipos, es evidente que aquellas empresas buscando establecer operaciones de manufactura o servicios fijen su atención en este país. Costa Rica ha sabido aprovechar su posición geográfica privilegiada, con ventajas de zona horaria y apta para el “nearshoring” para empresas basadas en los Estados Unidos y otros puntos relevantes en América, para mercadearse como destino atractivo de inversión.

El Régimen de Zona Franca ha sido fortalecido por factores prácticos y estrategias claves para dar más valor a los inversionistas, más allá de las exenciones de impuestos. Solo que este trabajo de fortalecimiento debe ser continuo y constante. Actualmente, el modelo costarricense de atracción de inversión extranjera directa complementa el Régimen de Zonas Francas con clima geopolítico, su contexto económico y en su talento humano. La inversión extranjera escoge este país la estabilidad política y la calidad de nuestro recurso humano tanto para las áreas de servicio como de manufactura. Costa Rica ha creado un clúster de dispositivos médicos de calidad mundial y un ecosistema de servicios de tercerización y de desarrollo de software impresionante, gracias a esta estrategia.

Para continuar con este modelo de atracción que ha creado 180.000 empleos directos y encadenando a 4.000 pequeñas y medianas empresas costarricense, es necesario que Costa Rica complemente y acuerpe las iniciativas actuales. Es necesario que siga siendo competitiva para que las empresas extranjeras continúen poniendo sus ojos y consolidando proyectos en el país.

Los actores relacionados al Régimen de Zonas Francas, entre ellos La Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (“PROCOMER”), Ministerio de Comercio Exterior (“COMEX”) y la Agencia Promoción de Inversiones de Costa Rica (“CINDE”) trabajan enfocados en que en el país se capacite el recurso humano necesario para que las empresas encuentren suficiente talento para desarrollar sus proyectos. El Gobierno debe dedicar más recursos a estas tareas de enseñanza.

De igual manera, el país debe mejorar los procesos y tiempos en tramitología. En la actualidad, Costa Rica ocupa actualmente el puesto 74 en el ranking de “Doing Business” del Banco Mundial. Este ranking coloca al país en el puesto 144 en facilidad de iniciar un negocio, en el 78 para obtener permisos de construcción y en el 80 en comercio transfronterizo. A pesar de ciertos esfuerzos, el tiempo de respuesta de algunas instituciones públicas es precario y no es posible asegurarle a un inversionista cuanto tiempo tardará el proceso de obtención de permisos.

PROCOMER lidera la implementación de una ventanilla única que tiene como objetivo simplificar y acelerar el procesamiento de permisos y licencias entre otros trámites. Este proyecto deberá ser exitoso para lograr mejores tiempos en la obtención de los permisos básicos para la instalación de operaciones. Es de vital importancia que los esfuerzos se redoblen para lograr mejorar las estadísticas de competitividad en materia de permisos. Un ejemplo importante es que las empresas que operan bajo este régimen tengan un canal abierto con la Dirección General de Aduanas y sus Aduanas de Control para agilizar los trámites. Un requisito esencial es la agilidad en los procesos para estar en línea con las exigencias del sector productivo y qué de ninguna manera, el procesamiento de un trámite sea impedimento para poder recibir inversión extranjera.

Costa Rica debe mejorar también en el costo de la electricidad, las tarifas actuales desincentivan inversionistas cuyas operaciones requieran de altas cantidades de electricidad para su operación. Es vital que se busque de manera urgente y rápida, modos de lograr generar electricidad de manera limpia y de forma más eficiente. Una eventual reforma al Instituto Costarricense de Electricidad para que tenga una operación más ágil es clave para mirar hacia el futuro en busca de más oportunidades de inversión. Inclusive, es importante buscar la posibilidad de involucrar más generadores privados que puedan producir energía y venderla a precios competitivos al Instituto.

En temas de infraestructura, Costa Rica debe hacer más. Debe continuar con el plan de desarrollo de carreteras, pero también debe enfocarse en habilitar zonas de menor desarrollo para incentivar que la inversión extranjera busque instalarse allí y pueda dar trabajo y generar encadenamientos donde más se necesita. Mas esto no es factible si no hay acueductos, alcantarillados, y demás servicios necesarios. Para ello, debe haber una ruta clara para dotar de infraestructura a estas zonas y volverlas atractivas para empresas de manufactura que pueden crear miles de oportunidades de trabajo.

Estamos en una época clave, donde ser eficientes es urgente para continuar atrayendo inversión. La imagen de Costa Rica como receptor de inversión extranjera directa debe ser un esfuerzo continuo, debe acuerparse el Régimen de Zonas Francas porque, aunque por sí mismo es una herramienta fuerte, no es suficiente para mantener un flujo de atracción inversión.

 

 

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