Esta entrevista se desprende del reportaje “Qué modelo de despacho se impone en Portugal: las apuestas de los managing partners en 2026”, un análisis que recoge la visión de varios líderes del sector sobre las transformaciones que están marcando la evolución del mercado jurídico portugués.
En ese contexto, Nuno Sá Carvalho, managing partner de Cuatrecasas en Portugal, plantea una lectura del futuro del sector que se articula alrededor de tres pilares muy claros: el talento de los profesionales, el conocimiento jurídico especializado y la integración de la tecnología en la práctica diaria del despacho.
En su opinión, el verdadero diferencial competitivo de las firmas en los próximos años no estará únicamente en su tamaño o en su presencia internacional, sino en su capacidad para combinar esos tres elementos dentro de un modelo organizativo coherente.
“Nuestra estrategia se articula sobre tres pilares: personas, clientes y conocimiento basado en la excelencia técnica y tecnológica”.
Personas, clientes y conocimiento: la arquitectura del despacho del futuro
Para Sá Carvalho, definir el modelo de firma es hoy una cuestión estratégica central. El mercado jurídico portugués, como el europeo en general, se ha vuelto más competitivo, más sofisticado y más exigente en términos de calidad del asesoramiento.
En ese contexto, Cuatrecasas ha estructurado su estrategia en torno a tres ejes que considera inseparables.
El primero son las personas, que constituyen el principal activo de cualquier firma jurídica. “Buscamos atraer el mejor talento y ofrecer la mejor carrera posible a nuestros profesionales”, explica. No se trata únicamente de captar buenos abogados, sino de construir trayectorias profesionales capaces de combinar especialización técnica, desarrollo internacional y una cultura organizativa sólida.
El segundo pilar son los clientes, situados en el centro de la organización. Sá Carvalho insiste en que la relación con el cliente ha cambiado profundamente en los últimos años. Las empresas demandan hoy asesoramiento cada vez más estratégico y esperan que los abogados comprendan no solo el marco jurídico, sino también las dinámicas económicas y sectoriales que condicionan sus decisiones.
El tercer pilar es el conocimiento, entendido como la combinación entre excelencia técnica y dominio de las herramientas tecnológicas más avanzadas.
“Queremos que nuestros abogados sean los mejores especialistas del mercado y que tengan a su disposición las tecnologías más avanzadas para ejercer su trabajo”.
La inteligencia artificial transforma el trabajo jurídico, pero no sustituye el criterio del abogado
La irrupción de la inteligencia artificial en el sector jurídico está transformando de forma significativa la manera en que los despachos organizan su trabajo.
Para Sá Carvalho, esta transformación no es superficial. “La inteligencia artificial y otras tecnologías disruptivas están cambiando profundamente el modelo de negocio y la forma de entregar valor a los clientes”.
En la práctica, estas herramientas permiten optimizar múltiples procesos dentro del despacho. El análisis de documentos jurídicos, la identificación de inconsistencias en contratos, la generación de argumentos jurídicos o la preparación de documentos son tareas que hoy pueden apoyarse en sistemas de inteligencia artificial que aumentan la eficiencia y reducen los tiempos de respuesta.
Pero el impacto de la tecnología no se limita a la productividad.
La integración de herramientas de IA generativa y sistemas de legaltech permite mejorar la calidad del servicio final, facilitando soluciones jurídicas más precisas y adaptadas a las necesidades específicas de cada cliente.
En este ámbito, Cuatrecasas ha apostado por una adopción temprana de estas tecnologías. “Fuimos pioneros en el uso de inteligencia artificial generativa en el sector jurídico desde 2023”, señala Sá Carvalho.
Sin embargo, el managing partner de la firma introduce un matiz importante. La tecnología amplifica la capacidad de los abogados, pero no sustituye su responsabilidad profesional.
“La experiencia, la decisión y la responsabilidad recaen siempre en nuestros abogados”.
Un cliente corporativo más informado y más exigente
El cambio tecnológico ha venido acompañado de una transformación igualmente profunda en el perfil del cliente corporativo.
Hoy las empresas cuentan con departamentos jurídicos internos más sofisticados y con un mayor conocimiento del mercado legal. Esto se traduce en expectativas más altas respecto al valor que deben aportar los despachos externos.
Según Sá Carvalho, el cliente actual es “más informado, más exigente y cada vez más orientado a soluciones que aporten valor directo a su negocio”.
Este cambio obliga a los despachos a reforzar dos dimensiones fundamentales.
Por un lado, la eficiencia operativa, que se consigue mediante la automatización de procesos y el uso intensivo de tecnología para mejorar la rapidez y la precisión del asesoramiento.
Por otro, la proximidad en la relación con el cliente. Las firmas deben desarrollar una comunicación más transparente, escuchar activamente las necesidades de sus clientes y participar en la co-creación de soluciones jurídicas adaptadas a sus objetivos estratégicos.
Liderazgo jurídico: excelencia técnica, visión de negocio y capacidad de adaptación
En un mercado cada vez más competitivo, los socios con capacidad de desarrollo de negocio desempeñan un papel clave en el posicionamiento de las firmas.
Para Sá Carvalho, estos profesionales no solo generan nuevas oportunidades comerciales, sino que también actúan como embajadores del despacho. “Los socios con gran capacidad de desarrollo de negocio refuerzan el posicionamiento de la firma tanto a nivel nacional como internacional”.
Sin embargo, el liderazgo en la abogacía contemporánea exige una combinación cada vez más compleja de competencias.
Las lideranzas del futuro deberán integrar habilidades técnicas, comerciales y comportamentales. Desde el punto de vista técnico, los abogados deberán contar con un profundo conocimiento sectorial y una capacidad creciente para trabajar en entornos multidisciplinares.
En el plano comercial, será fundamental comprender las dinámicas de los sectores en los que operan los clientes y anticipar tendencias de mercado.
Y en el ámbito humano, el liderazgo exigirá inteligencia emocional, adaptabilidad y capacidad para gestionar equipos diversos.
Energía, tecnología e infraestructuras impulsarán la actividad jurídica
La evolución del mercado jurídico está estrechamente vinculada a las dinámicas económicas del país. En Portugal, Sá Carvalho identifica varios sectores que concentrarán oportunidades relevantes en los próximos años.
Entre ellos destaca el sector de la energía, especialmente en ámbitos relacionados con la transición energética, las energías renovables y las infraestructuras asociadas.
También se prevén inversiones importantes en proyectos estratégicos como el nuevo aeropuerto de Lisboa, la modernización de los puertos, el desarrollo de cables submarinos o la expansión de centros de datos.
En paralelo, sectores como la salud, el inmobiliario y los servicios financieros están experimentando transformaciones significativas impulsadas por la tecnología.
“La inteligencia artificial y la sostenibilidad son denominadores comunes en prácticamente todos los sectores que marcarán el futuro de la economía”, señala Sá Carvalho.
Talento, diversidad y bienestar como prioridades estratégicas
En paralelo a la transformación del mercado, los despachos también deben adaptarse a las expectativas de las nuevas generaciones de profesionales.
Para Sá Carvalho, la atracción y retención del talento se ha convertido en una prioridad estratégica.
“Contamos con programas específicos para atraer y fidelizar a los mejores profesionales, especialmente aquellos con vocación de impacto en el mercado”.
En Cuatrecasas, este objetivo se articula a través de iniciativas centradas en la formación continua, el desarrollo de carrera, la innovación y la creación de un entorno profesional sostenible. La firma también ha impulsado medidas específicas para reforzar la igualdad de oportunidades y la presencia femenina en posiciones de liderazgo.
Entre ellas destaca el Plan de Igualdad 2025-2028, así como iniciativas como Women in Business, una plataforma que promueve el networking y el desarrollo profesional de mujeres directivas.
Liderar también significa construir cultura
Más allá de la estrategia empresarial o de la innovación tecnológica, Sá Carvalho considera que el liderazgo en un despacho tiene un impacto directo en la cultura organizativa. Los líderes deben ser capaces de equilibrar altos niveles de exigencia con un entorno que fomente la innovación y el bienestar de los equipos.
“El liderazgo desempeña un papel fundamental en la construcción de una cultura organizativa capaz de equilibrar exigencia, innovación y bienestar”.
Esto implica definir una visión clara, promover el intercambio de ideas y crear un entorno donde la creatividad y la colaboración formen parte natural del funcionamiento del despacho.
En un mercado jurídico cada vez más complejo y competitivo, Nuno Sá Carvalho considera que el verdadero diferencial de los despachos no dependerá únicamente de su tamaño o de su presencia internacional.
La clave estará en su capacidad para construir organizaciones capaces de atraer talento, desarrollar conocimiento especializado y aprovechar el potencial de la tecnología.
Las firmas que logren integrar estos tres elementos dentro de un modelo coherente estarán mejor preparadas para responder a los desafíos del sector y para acompañar a sus clientes en un entorno económico cada vez más cambiante.
Porque, en última instancia -concluye- el futuro del despacho se construye sobre personas, conocimiento y tecnología.

