Natalia Martos, CEO y fundadora de Legal Army: “Las mujeres no tenemos límites, somos excelentes gestoras y directivas”

“El año 2023 será el año donde definitivamente despeguen los ALSPs en Iberoamérica”
8 de marzo de 2023 |
Por Heidi Maldonado

Fue una de las primeras abogadas especializadas en Derecho Digital y privacidad en España. Además de abogada, se describe como “tremendamente inquieta y luchadora”, de espíritu emprendedor que desconocía hasta que fundó Legal Army en el año 2018, tras una carrera extensa como abogada in-house en el Grupo PRISA y en la red social española Tuenti, así como de socia en dos grandes despachos de abogados tradicionales (Andersen y Pérez-Llorca).

Es amante del aprendizaje continuo, ya sea mediante viajes, libros o conociendo a personas brillantes. Intenta disfrutar cada minuto de su vida de forma consciente. La hacen especialmente feliz los sencillos placeres de la vida, “la gastronomía, la enología, la arquitectura y el diseño, la música, los animales o el running, entre muchas otras cosas”.

Hoy en nuestro especial del Día Internacional de la Mujer entrevistamos a Natalia Martos, CEO y fundadora de Legal Army, quien nos dijo que el “propósito en Legal Army es llegar a un nicho de mercado enorme que requiere nuestros servicios y que, hoy en día, no está atendido por los grandes y medianos bufetes de abogados. Se trata de startups con alta tracción y facturación, pequeñas y medianas empresas de base tecnológica y/o digital que no cuentan con un equipo legal interno y de las grandes multinacionales que necesitan un asesoramiento altamente especializado en contratación tecnológica, protección de datos y Derecho digital para el desarrollo de productos y servicios disruptivos”.

Natalia nos contó que Legal Army se convierte en el departamento legal externo (pero actuando como 100 % interno) de estas empresas que no pueden asumir un coste de HeadCount de un abogado sénior quien, a su vez, requerirá hacer consultas a firmas de abogados, incrementando el coste legal de forma sustancial.

“Nosotros nos integramos en el equipo del cliente como su legal partner y ofrecemos un sistema de igualas mensuales sin límite de horas ni consultas. De esta manera crecemos con nuestros clientes de forma natural y orgánica y estamos prestando asesoramiento a más de 50 empresas, de diversas nacionalidades, de forma recurrente todos los meses. Con este modelo de negocio por suscripción y de volumen estamos consolidados en España y tenemos clientes en todo el mundo, especialmente en EE.UU., UK y Canadá, aunque nuestra expansión natural es hacia Latinoamérica donde hay un gran conocimiento e interés en el modelo ALSP.

En cuanto a los perfiles que requiere un ALSP no sólo se ciñen a abogados, “necesitamos gestores de proyectos, expertos en operaciones legales (Legal Operations), en metodologías ágiles y perfiles técnicos que busquen y adapten tecnologías para nuestro modelo. El perfil de nuestros abogados también es diferente: son abogados con dotes de excelencia que prefieren tener una vida profesional y personal balanceada donde el objetivo no es llegar a ser socio pero sí aspirar a una carrera de largo recorrido, tanto en el tipo de clientela como en el salario, equipo a cargo y, eventualmente, en una retribución extraordinaria basada en un régimen de stock options que les permita desarrollar un espíritu de pertenencia que es fundamental en un negocio tan particular y personalista.

Como CEO y fundadora de Legal Army, el primer proveedor alternativo de servicios jurídicos español, le consultamos a Natalia sobre ¿qué tan visionaria e innovadora es esta propuesta para quienes aún creen y apuestan a que el futuro seguirá siendo el modelo tradicional?

En el momento de su creación, en 2018, fue una propuesta que no entendía la mayoría de actores del sector legal. Tras la pandemia, las restricciones presupuestarias de los departamentos legales y la forzada digitalización extrema post- COVID, ya casi todo el sector entiende la función del ALSP y ve su hueco. También fue muy importante que Chambers & Partners creara en 2021 una sección específica para ALSP, ya que supuso el espaldarazo definitivo del directorio de abogados de sesgo más tradicional a este nuevo modelo que avanza a pasos agigantados cada año, siendo este 2023 el de su consolidación definitiva en Europa.

¿Qué te llevó a desarrollar el NewLaw?

Varios hitos determinantes: 1) detectar, cuando era abogada in-house, que no existía un modelo de asesoramiento legal ágil, pegado a negocio, tecnología y producto digital; 2) la lectura de la obra de Richard Suskind, “Tomorrow’s Lawyers: An Introduction to your Future”; 3) cursar el programa ejecutivo en tecnologías exponenciales de Singularity Universtity en Silicon Valey y 4) trabajar en dos firmas tradicionales y darme cuenta de que había una necesidad en el mercado que no estaban cubriendo ni querían cubrir por seguir manteniendo el sistema de horas facturables.

¿Qué desafíos tienen por delante las ALSP?

Tenemos que demostrar nuestras capacidades para acaparar más cuota de mercado, demostrando que un servicio más ágil y mucho más económico no significa que adolezca de falta de calidad. Esto requiere de una comunicación muy clara y directa a los directores de asesoría jurídica y firmas tradicionales de abogados que son nuestros clientes naturales.

¿Hay todavía percepciones negativas sobre los Alternative Legal Service Providers?

Cada vez menos pero sí que las hay en el sentido de que los ALSP son low cost. Suelen coincidir en que son firmas españolas antiguas o empresas muy tradicionales. Sin embargo, las firmas anglosajonas lo tienen muy claro y la mayoría ha apostado por tener su propio ALSP- sucede igual con las empresas de base tecnológica, han entendido a la perfección nuestra propuesta de valor.

Más allá de que las ALSP son low cost, ¿crees que han generado presión en las firmas tradicionales?

Sin duda. El hecho de que hayamos irrumpido en el mercado ofreciendo el mismo nivel de servicios por un 80 % menos del coste de las firmas tradicionales ha empujado a estas últimas a bajar sus tarifas o incluso a eliminar el sistema de horas facturables.

¿A qué situaciones se adaptan las ALSP y en qué áreas has visto más demanda y oportunidades?

Somos expertos en convertirnos en el aliado de la asesoría jurídica interna, como una extensión de la misma para aquellos asuntos que ellos no pueden tratar por exceso de volumen o por su complejidad técnica. Además de esta, el área más demandada ha sido la del Data Protection Officer (DPO) as a Service que ofrecemos a clientes de todo el mundo que prestan servicios online a la Unión Europea y la normativa exige designar esta figura. Nosotros actuamos como DPO’s de decenas de empresas de todo el mundo. Otro servicio muy demandado es la externalización de la función legal para reducir costes y estar completamente tranquilos en todo lo relacionado con el mundo legal porque lo llevamos nosotros con nuestro propio criterio y siempre conforme a las directrices del CEO.

¿Cómo ves el panorama para el 2023 a nivel de desarrollo y expansión de las ALSP en Iberoamérica?

El año 2023 será el año donde definitivamente despeguen los ALSPs en Iberoamérica. Hace años que ya existen iniciativas muy interesantes en diferentes países de la región, pero requieren un player fuerte que empuje al mercado a probar estos proveedores jurídicos. Sin duda, en 2023 veremos a un gran actor ALSP en Iberoamérica que será el germen de todo el ecosistema que vendrá en los siguientes años.

Hasta hace poco tiempo en la abogacía solo había hombres, ahora hay muchas abogadas y sin duda el sector legal está trabajando para que se dé una real igualdad de oportunidades y muchas más mujeres accedan a puestos de poder. En este sentido, y a propósito de que hoy se conmemora el Día Internacional de la Mujer, invité a Natalia a dejarle un mensaje a todas esas mujeres que se desempeñan en diferentes campos dentro de la sociedad…¡Esto dijo!

«Las mujeres no tenemos límites, somos excelentes gestoras y directivas. Lo que necesitamos es apoyarnos más entre nosotras para seguir ampliando cotas de poder que generen una igualdad real en el mundo ejecutivo».