Desafíos estratégicos para los departamentos jurídicos en 2024

12 de diciembre de 2023 |
Por Diego Ignacio Gómez M, sénior corporate counsel experto en la gestión de asuntos legales en América Latina y el Caribe

Vislumbrando el futuro, se revela una necesidad imperante de que los departamentos jurídicos evolucionen hacia sectores estratégicos fundamentales para la operación empresarial. Más allá de responder a demandas emergentes, se espera que este sector adopte un enfoque proactivo, predictivo y comprometido con las exigencias del negocio y sus clientes. En este escenario, las herramientas tecnológicas emergen como protagonistas esenciales en el día a día del ámbito legal. En cada revolución tecnológica, las empresas se enfrentan a desafíos considerables, y los departamentos legales no pueden eludir esta realidad. Adaptarse a estas tendencias y necesidades cambiantes se presenta como un desafío, especialmente para aquellos que buscan mantenerse al ritmo de la evolución constante de la tecnología.

En esta coyuntura, basándonos en nuestro conocimiento regional acumulado a lo largo de los años, presentamos algunas tendencias proyectadas para integrarse al mercado regional en el año 2024. Estas tendencias no solo representan un análisis anticipado, sino que también proponen ser consideradas como parte integral de la estrategia de los departamentos legales en el próximo ejercicio.

Así las cosas, la dinámica de las operaciones legales ha experimentado una transformación notable en los últimos años. Si bien anteriormente los equipos legales se limitaban a brindar asesoramiento jurídico, en la actualidad se espera que los abogados internos desempeñen roles más estratégicos: definir estrategias, mitigar riesgos, explorar oportunidades externas, impulsar objetivos comerciales, agregar valor y contribuir directamente a los resultados comerciales. Estas expectativas cambiantes han generado cargas de trabajo intensas y un interés creciente en la tecnología legal. La adopción de herramientas tecnológicas no solo ha mejorado el retorno de la inversión, sino que también ha optimizado servicios. Por lo tanto, no es sorprendente que todas las tendencias en operaciones legales para el año 2024 estén intrínsecamente vinculadas con la tecnología legal.

Dentro de estas tendencias, destaca de manera innegable la transformación digital y la innovación en los departamentos legales. Las transformaciones dinámicas en las empresas están redefiniendo rápidamente el papel de los equipos legales internos. A medida que las empresas avanzan hacia la digitalización, enfrentan un entorno regulatorio más complejo y buscan reducir costos, la presión por la estandarización y la automatización crea nuevas vías hacia la eficiencia y la perspicacia.

Ascenso de la transformación digital

La transformación digital en departamentos jurídicos ha sido una realidad en aumento, y la automatización se destaca como una herramienta fundamental. Documentos, investigaciones, análisis y facturación se están convirtiendo en procesos automatizados, con la inteligencia artificial desempeñando un papel crucial en la administración y fundamentación jurídica. Las plataformas tecnológicas facilitarán la negociación de contratos, permitiendo una comunicación rápida, colaboración eficiente y acceso a datos de mercado en tiempo real. La evolución tecnológica promete una integración más estrecha entre las herramientas jurídicas y tecnológicas.

Aumento de inversión tecnológica

El aumento de la inversión en tecnología en el ámbito legal es una tendencia que emerge en un contexto de reducción o estabilización del presupuesto total para las áreas legales. Invertir en tecnología se convierte así en una estrategia para “hacer más con menos”. A medida que los procesos se mejoran y estandarizan, la tecnología habilita nuevas estrategias para obtener servicios legales, y la presión por hacer más con menos aumenta, la jerarquía tradicional de la función legal probablemente se transforme en una estructura más ágil y rentable. Todo el trabajo legal estandarizado será permanentemente incorporado al negocio. La presión para reducir costos y la creciente comodidad con soluciones automatizadas probablemente verán el traslado de tareas legales rutinarias fuera de manos del equipo legal y hacia el negocio. Los procesos contractuales se trasladarán completamente en línea, reduciendo el tiempo para completar acuerdos. La negociación de contratos puede migrar a plataformas tecnológicas que permitan una comunicación más rápida, mejor colaboración y acceso a datos de mercado en tiempo real.

La inteligencia artificial generativa (IA)

La IA seguirá siendo la tendencia definitiva de 2024, como lo fue en 2023. Esta tecnología depende de conjuntos de datos enormes, algoritmos complejos y aprendizaje automático avanzado para responder a solicitudes. Cada día surgen nuevas plataformas de IA, desempeñando un papel cada vez más importante en el sector legal, impulsando plataformas de investigación y otras tecnologías legales. La IA es esencial para simplificar actividades basadas en datos, como la investigación y la fijación de precios, optimizando el trabajo humano en lugar de reemplazarlo. Los abogados internos pueden y deben utilizar la IA generativa de diversas maneras, como resumir información compleja, redactar correos electrónicos y escritos, utilizar análisis predictivos para identificar patrones financieros o anomalías, revisar facturas legales y de proveedores, redactar y analizar contratos, entre otras cosas. No utilizar esta tecnología deja a los departamentos legales en una posición desventajosa. No obstante lo anterior, los equipos legales deberían comenzar a utilizar la IA generativa, siempre siendo revisado minuciosamente, ya que si estas herramientas son utilizadas en un ambiente confiable y confidencial, el resultado será más ajustado y las anomalías identificadas fácilmente. La tendencia futura es que estas inteligencias dejen de ser modelos separados, que deben abrirse en una nueva pestaña o aplicación y alimentarse manualmente con información. El poder generativo de estas IA debe integrarse cada vez más en la vida diaria del jurídico, formando parte de los sistemas y herramientas utilizados rutinariamente.

Análisis de riesgo predictivo y basado en datos

Sin embargo, la tendencia para el próximo año es que el jurídico corporativo dé un paso más allá. Más que identificar desafíos existentes y crear políticas para cumplir con el marco legal actual, será necesario anticiparse. Leer datos será tan importante como leer términos legales.

La interpretación de los términos de un contrato impulsa su valor. A medida que las empresas confían más en sus equipos legales para identificar oportunidades de aumento de ingresos y reducción de costos y riesgos, las plataformas de gestión del ciclo de vida de contratos proporcionarán la visibilidad y los datos necesarios para evaluar el rendimiento de los contratos. Con el perfeccionamiento de las tecnologías de recopilación y análisis de datos, los departamentos jurídicos serán más proactivos que reactivos. Esto significa que los sectores de cumplimiento estarán cada vez más enfocados en prever los riesgos futuros para actuar estratégicamente en su minimización.

Equipos jurídicos multidisciplinarios

La composición de los equipos legales se transformará junto con la empresa. A medida que los procesos se mejoran y estandarizan, la tecnología habilita nuevas estrategias para obtener servicios legales, y la presión por hacer más con menos aumenta, la jerarquía tradicional de la función legal probablemente se transforme en una estructura más ágil y rentable, destacando la importancia de paralegales, analistas de datos y otros expertos en la función jurídica

Enfoque en la experiencia del cliente

Acercarse al cliente siempre ha sido una práctica, pero la tendencia actual es elevar esa interacción entre clientes internos y externos. Para materializar la experiencia de estos clientes, se volverán más comunes estrategias y herramientas que simplifiquen el contacto con el jurídico, reduzcan el tiempo de respuesta, faciliten la comprensión de las producciones del jurídico (como legal design) y midan la satisfacción de los clientes mediante sistemas de evaluación y KPI. La experiencia del cliente estará en el corazón de la prestación legal. La experiencia personalizada y centrada en el usuario establece nuevos estándares para todas las formas de interacción comercial.

Internacionalización de las leyes

En el horizonte legal del 2024, la internacionalización de las leyes se presenta como una tendencia clave. Con la globalización en constante expansión, las empresas operan en múltiples jurisdicciones, lo que plantea desafíos significativos en términos de cumplimiento legal y gestión de riesgos. Los departamentos jurídicos deben adaptarse a esta realidad, participando activamente en la armonización y comprensión de las normativas legales a nivel internacional. La necesidad de interpretar y aplicar leyes transfronterizas se convierte en un elemento central, exigiendo una comprensión profunda de los marcos legales extranjeros y la capacidad de garantizar la conformidad en contextos legales diversos. La implementación de tecnologías avanzadas de traducción legal y la participación en redes internacionales de abogados se erigen como estrategias esenciales para afrontar este desafío, asegurando una operación legal efectiva en un entorno globalizado.

Participación en grupos profesionales legales

En el dinámico escenario legal de 2024, la necesidad de participar activamente en comunidades legales se destaca como un imperativo. Los departamentos jurídicos deben integrarse en redes y asociaciones que faciliten el intercambio de ideas, buenas prácticas y experiencias. La complejidad creciente de los desafíos legales requiere un enfoque colaborativo y la posibilidad de aprender de las experiencias de otros profesionales del derecho. Participar en comunidades legales proporciona un espacio propicio para discutir tendencias emergentes, compartir estrategias exitosas y abordar desafíos comunes. La colaboración activa en estos entornos no solo fortalece la capacidad de adaptación a cambios legales, sino que también fomenta una cultura de innovación y mejora continua en los departamentos jurídicos.

En el horizonte del 2024, las proyecciones indican que la revolución digital en el ámbito jurídico se centrará en la adopción proactiva de tecnologías emergentes. Desde la transformación digital y la inversión tecnológica hasta la integración de inteligencia artificial generativa, análisis de riesgo predictivo y la internacionalización de las leyes, estas tendencias son cruciales para una estrategia legal efectiva. La experiencia acumulada respalda la importancia de anticiparse a desafíos, adoptar tecnologías y participar activamente en comunidades legales como guías esenciales para los departamentos jurídicos que buscan evolucionar y mejorar en un entorno legal dinámico, agregando valor a sus empresas.