Por Diego Ignacio Gómez, sénior corporate counsel experto en la gestión de asuntos legales en América Latina y el Caribe
El 2025 trae consigo una serie de tendencias legales que reflejan la evolución constante del derecho frente a los cambios tecnológicos, económicos y sociales. Estos desarrollos no surgen de la nada, sino que son una continuidad de lo que ya hemos visto o deberíamos estar viendo desde el año pasado en LATAM, dependiendo de la jurisdicción. A medida que las regulaciones se adaptan a nuevas realidades, es clave entender cómo estas transformaciones impactarán a empresas, profesionales del derecho y la sociedad en general. En este análisis, exploraremos los que, a mi juicio, serán los principales temas que marcarán (y están marcando) la agenda legal en este año y su proyección a futuro.
Regulación y cumplimiento de la IA
A medida que la inteligencia artificial (IA) y la transformación digital se convierten en elementos clave para las operaciones empresariales, los profesionales legales jugarán un papel cada vez más crucial en garantizar que las empresas cumplan con las normativas y directrices relacionadas con su uso. Mitigar los riesgos legales asociados a las aplicaciones de IA, como posibles infracciones de propiedad intelectual o violaciones a la normativa vigente internacional, también implicará evaluar responsabilidades relacionadas con la gobernanza de datos y la seguridad de la información. Tendencias clave incluirán la redacción de políticas, auditorías de sistemas para detectar sesgos, y el desarrollo de conocimientos especializados en tecnologías legales emergentes.
La democratización de la justicia con Lawtech
En 2025, la proliferación de tecnologías legales (lawtech) no solo facilitará la labor de los abogados, sino que también mejorará el acceso a la justicia y los servicios legales para todos. Portales en la nube permiten la generación automatizada de documentos legales, asesoramiento legal impulsado por chat y otras soluciones asequibles. Estas herramientas simplifican y reducen significativamente el costo del acceso a recursos legales efectivos para individuos y pequeñas empresas.
Automatización de procesos legales
Así como en los años anteriores la capacidad de la IA para automatizar tareas repetitivas transformará las actividades diarias de los abogados y profesionales legales en 2025. Esto incluye la automatización de revisiones de documentos, gestión de contratos y cualquier proceso relacionado con el manejo de datos. Al adaptarse a estas tecnologías, los departamentos legales optimizarán sus cargas de trabajo, reducirán costos y podrán enfocarse en tareas estratégicas de alto valor, como la comunicación interpersonal, la construcción de relaciones y la resolución de problemas complejos. Las firmas legales que se adapten exitosamente a este cambio podrán ofrecer servicios más competitivos y rentables a las empresas que demanden sus servicios.
Justicia predictiva y litigios
La capacidad de la IA para predecir el futuro analizando grandes volúmenes de datos de casos previos y decisiones judiciales será una herramienta valiosa para los profesionales legales en 2025. Esto permitirá a los abogados prever con mayor precisión los resultados de litigios y diseñar estrategias basadas en datos para maximizar las probabilidades de éxito. Como resultado, los consejos legales dados a los clientes serán más fundamentados en datos y menos en especulación.
IA legal responsable
En 2025, los departamentos legales, firmas y profesionales deberán revisar/auditar el uso de la IA para garantizar que se utilice de manera correcta, segura, transparente, responsable y ética. Además, una parte creciente del trabajo legal implicará asesorar a clientes o colegas sobre sus propias operaciones con IA para garantizar que sean responsables. Adoptar una IA responsable será fundamental para proteger la reputación de las organizaciones y posicionarlas como líderes en una industria en rápida transformación digital.
Conclusión
La evolución acelerada de las tecnologías legales en 2025 transformará profundamente el trabajo de los departamentos legales. Veremos procesos más eficientes, acceso a la justicia mejorado y un papel redefinido para los abogados. Sin embargo, será crucial abordar esta transformación de manera ética y responsable para garantizar que la convergencia entre el derecho y la tecnología resulte en un futuro más justo para todos.