Por Heidi Maldonado
La creación de la firma O’Neill Arbitraje le permitió poner en orden sus ideas y fijar sus objetivos de manera clara. Cecilia O’Neill es árbitra en Lima y Madrid, actualmente es profesora de la Universidad Carlos III de Madrid y fue la primera mujer que se convirtió en decana de una facultad de derecho en Perú.
Cree firmemente en la educación como un elemento multiplicador del bienestar, y haber tenido la oportunidad de liderar espacios en los que los estudiantes han proyectado lo mejor de su potencial, “es una de las experiencias más significativas de mi vida”.
Hoy Cecilia forma parte de nuestro especial #mujeresyliderazgo. Durante el encuentro, la experta habló sobre el fortalecimiento de las relaciones económicas entre España y América Latina. Aseguró que el arbitraje internacional se perfila como un mecanismo de resolución de disputas cada vez más relevante y en expansión, sobre todo por el uso y aplicación de plataformas digitales y la incorporación de inteligencia artificial, y, además, afirmó que el arbitraje en ambas regiones muestra un enfoque en sectores estratégicos como el de la construcción, energía, telecomunicaciones, fusiones y adquisiciones e infraestructura.
Opina que para ser un buen abogado se necesita tener buen razonamiento lógico, ser creativo, honesto y apasionado por la justicia, sentencia que en la abogacía, especialmente en el arbitraje, es imperativo contar con un enfoque interdisciplinario, con un fuerte componente humanista, económico y de negocios.
¿Qué tanto has crecido en lo personal y en lo profesional tomando en cuenta que también se cumplirá un año de la fundación de tu firma? ¿Qué balance harías de este primer año?
Doy gracias cada día. Mi familia está bien, gozamos de buena salud y tengo tiempo para dedicarme a las cosas que más me gustan, en una ciudad tan bonita como Madrid. Algo que puedo resaltar de este balance es que he conocido muchas personas maravillosas, fuera y dentro de la profesión. Resalto también que estoy consiguiendo mantener mis vínculos profesionales y personales con el Perú y, al mismo tiempo, con la comunidad arbitral española, con la que estoy muy agradecida. La creación de O’Neill Arbitraje me permitió poner en orden mis ideas y fijar mis objetivos de manera clara, teniendo en cuenta que mis proyectos arbitrales deben dejar espacio para mis proyectos académicos.

En cuanto al balance del último año, puedo comentar que he recibido la confianza para atender casos internacionales muy interesantes, que he trabajado en dos artículos, uno publicado y otro por publicarse, y que mis estudiantes de la Universidad Carlos III de Madrid participaron en la final del Moot Madrid (competencia internacional de estudiantes). Todo ello combinado con proyectos interesantes del ICC Institute of World Business Law, la preparación de ponencias en conferencias; en fin, mucho trabajo. Sin embargo, asumir estos desafíos mudándome de país supuso salir de mi zona de confort y afrontar el miedo inicial a la incertidumbre; pero se trató de un miedo motivador y no paralizante. Estoy muy contenta.
¿Al día de hoy en qué estado se encuentran las sinergias entre agentes económicos españoles y latinoamericanos?
España ha mantenido siempre fuertes lazos con América Latina. Las sinergias entre empresas españolas y latinoamericanas están creciendo y consolidándose, gracias a tratados de libre comercio y acuerdos bilaterales de inversión que facilitan estas interacciones. Se espera que esta tendencia continúe, fortaleciendo aún más los vínculos económicos y comerciales entre ambas regiones.
Por un lado, España ha sido una fuente importante de inversiones extranjeras en la región. En 2022, el Instituto de Estudios Económicos del Consejo de Empresarios Iberoamericanos informó que las inversiones españolas en América Latina superaron los 153,000 millones de euros. Las empresas españolas han aumentado significativamente su presencia en sectores clave como el financiero, las telecomunicaciones, la energía, el petróleo, el gas y la construcción.
Por otro lado, las inversiones latinoamericanas en España también han crecido, impulsadas por la diversificación de mercados y la búsqueda de nuevas oportunidades de negocio. En 2023, la inversión de empresas latinoamericanas en España superó los 63,000 millones de euros, representando el 12.1 % de la inversión extranjera directa en el país.
Además, las exportaciones latinoamericanas también suponen un elemento principal en el comercio español. Tras la invasión de Ucrania, América Latina ha recuperado niveles de exportaciones hacia la Unión Europea, mejorando su posición como proveedor del bloque europeo, según el Monitor de Comercio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Finalmente, es indispensable considerar el rol que cumplen las startups en la relación económica entre América Latina y España. Según el Informe Global Latam 2022 del ICEX-Invest In Spain y la Secretaría General Iberoamericana, para 2022 existían 1,005 startups en América Latina. Estas estaban valoradas en más de 100,000 millones de dólares, con una visión de expansión internacional. Esta tendencia, acelerada por la pandemia, representó una gran oportunidad para España y Europa en términos de inversiones.
En resumen, las relaciones económicas entre España y América Latina están en una fase de expansión y fortalecimiento. Las inversiones bilaterales y los acuerdos comerciales continúan creciendo, reflejando una cooperación cada vez más estrecha. Con el aumento de la presencia empresarial y la recuperación del comercio, ambas regiones se benefician de estas sinergias.
¿Qué tan necesario es en la abogacía y especialmente en el arbitraje contar con un enfoque interdisciplinario, con un fuerte componente humanista, económico y de negocios?
Es indispensable. Los abogados y los árbitros estamos para solucionar la vida a las personas y a las empresas; no para complicársela. Desafortunadamente, esa no es la visión que todos compartimos. Un componente humanista permite entender los problemas legales como un elemento más, no el único ni el más importante, de los proyectos empresariales. Un componente económico y de negocios permite entender que los abogados y árbitros estamos obligados a no generar distorsiones en la economía. Esto es un incentivo para que, por ejemplo, recordemos que los procesos arbitrales deben ser dirigidos con eficiencia.
A propósito del componente humanista, la Corte de Arbitraje de Madrid ha creado el Espacio ARTbitral, en el que procuramos que los practicantes del arbitraje nos encontremos para conversar de cine, de literatura o de fotografía, por ejemplo. Es un proyecto muy bonito.
¿Qué destacas de haber sido la primera decana mujer de una facultad de Derecho en Perú?
Creo firmemente en la educación como un elemento multiplicador del bienestar, y haber tenido la oportunidad de liderar espacios en los que los estudiantes han proyectado lo mejor de su potencial, es una de las experiencias más significativas de mi vida.
Espero que llegue el día en que el hecho de ser mujer no sea un asunto destacable cuando se trata de alcanzar posiciones profesionales y académicas de responsabilidad.
¿Cómo ves el futuro del arbitraje internacional?
El aumento de las transacciones comerciales ha acentuado la necesidad de mecanismos eficientes y confiables para resolver conflictos. El arbitraje internacional se perfila como un mecanismo de resolución de disputas cada vez más relevante y en expansión. Las leyes adoptadas en América Latina benefician al arbitraje, lo cual ha favorecido su desarrollo. Sin embargo, el arbitraje también enfrenta retos y dificultades. El costo de los procesos ha aumentado, los abogados son muy litigiosos y ello impacta en la duración de los procesos, y los conflictos de interés no siempre se afrontan con prolijidad.
Se advierte un incremento importante en la cantidad de arbitrajes de inversión desde la aparición del COVID-19 en Latinoamérica. En España ha aumentado el número de arbitrajes de inversión en el sector energético. En la reciente celebración del Open Fest de Arbitraje, en Madrid, se destacó la necesidad de arbitrajes de inversión más ágiles, con menores costos y mayor transparencia.
La tecnología está desempeñando un papel crucial en la evolución del derecho en general, repercutiendo también en el arbitraje. El uso de plataformas digitales y la incorporación de inteligencia artificial en la gestión de casos son vías efectivas para facilitar procedimientos más rápidos y accesibles. El arbitraje internacional puede adaptarse a las circunstancias cambiantes y ofrecer servicios óptimos a las partes implicadas. Por lo tanto, una vez más, la autonomía de las partes, las normas procesales y la confidencialidad desempeñan un papel crucial en todo el procedimiento.
¿En este último año cuáles han sido las materias objeto de arbitraje?
En España, los arbitrajes han cubierto principalmente disputas comerciales, de construcción, energía, telecomunicaciones y fusiones y adquisiciones. La creación del Centro Internacional de Arbitraje de Madrid (CIAM) ha fortalecido la posición de España como un centro arbitral de referencia, atrayendo casos de alto perfil y consolidando su reputación internacional.
En Latinoamérica, los sectores más comunes en los arbitrajes han sido energía, infraestructura, construcción y telecomunicaciones. La región también ha experimentado un aumento en los arbitrajes relacionados con proyectos de infraestructura a gran escala, lo que refleja las inversiones significativas en estos sectores.
En resumen, el panorama del arbitraje en ambas regiones muestra un enfoque en sectores estratégicos que son cruciales para el desarrollo económico y la inversión extranjera. Los avances en la legislación y las instituciones arbitrales en España y Latinoamérica han contribuido a una mayor confianza y utilización de este método de resolución de conflictos.
¿Qué oportunidades de crecimiento se avecinan en América Latina y España?
Las oportunidades de crecimiento en América Latina y España se presentan en varios frentes, abarcando sectores clave y nuevas dinámicas económicas.
En América Latina, las principales oportunidades se encuentran en la diversificación económica y la inversión en sectores como las energías renovables, la tecnología y la infraestructura. La necesidad de mejorar y expandir infraestructuras en transporte, telecomunicaciones, y servicios públicos es una prioridad en muchos países de América Latina. Los programas de Asociaciones Público-Privadas (APP) están facilitando estas inversiones, ofreciendo oportunidades para empresas locales e internacionales. Según la OCDE, la región necesita aumentar tanto la cantidad como la calidad de la inversión para lograr un desarrollo sostenible, y el enfoque en estos sectores es crucial para fomentar el crecimiento a largo plazo.
En España, las oportunidades de crecimiento se concentran en la innovación tecnológica, la digitalización y la sostenibilidad. La integración de tecnologías avanzadas y la apuesta por un desarrollo económico verde están impulsando la competitividad y abriendo nuevos mercados. España se ha consolidado como un destino atractivo para la inversión extranjera directa, gracias a su ubicación estratégica, infraestructura desarrollada y mano de obra calificada. Sectores como el inmobiliario, la industria manufacturera y la tecnología están recibiendo flujos significativos de inversión.
Por último, ambas regiones también están viendo un incremento en el sector de startups y emprendimiento, con América Latina mostrando un notable aumento en la creación de empresas tecnológicas con potencial de expansión internacional. Este dinamismo empresarial representa una oportunidad significativa para la inversión y la colaboración transfronteriza.
¿Qué tan interesante es, si hablamos de tamaño y dinamismo, el mercado arbitral español y latinoamericano en comparación con el de EE.UU?
Al comparar los mercados de España y Latinoamérica con el de Estados Unidos, se encuentran diferencias significativas en términos de tamaño y dinamismo. El mercado estadounidense es uno de los más grandes y diversificados del mundo, caracterizado por su alta capacidad de consumo, tecnología avanzada y una infraestructura comercial robusta. Estados Unidos ofrece un mercado lleno de oportunidades para empresas extranjeras, pero también presenta desafíos significativos como altos costos de entrada y complejidades legales y fiscales.
Estados Unidos tiene relaciones estratégicas con varios países de Latinoamérica. Por ejemplo, en 2023, México lideró la relación comercial con ese país, destacando como un socio comercial clave, especialmente en la industria automotriz y manufacturera, gracias al T-MEC que facilita el comercio entre ambos países.
En contraste, el mercado español, aunque más pequeño, es altamente competitivo y especializado. España ha logrado consolidarse como un importante inversor en Latinoamérica, especialmente en sectores como telecomunicaciones, energía y finanzas. Las sinergias económicas entre España y Latinoamérica siguen creciendo, facilitadas por acuerdos de libre comercio y bilaterales que fortalecen estos lazos.
Latinoamérica, por su parte, presenta un mercado dinámico con un creciente interés en la inversión extranjera. La región es rica en recursos naturales y ofrece oportunidades en sectores como la energía renovable, infraestructura y tecnología.
En resumen, mientras que el mercado estadounidense es el más grande y diversificado, los mercados de España y Latinoamérica muestran un crecimiento significativo y oportunidades en sectores clave, haciendo que cada uno ofrezca ventajas únicas para inversores y empresas.
¿Qué reflexión harías del arbitraje del presente y el futuro?
El arbitraje, como el derecho en general, se irá adaptando, como siempre lo ha hecho, frente a desafíos conceptuales creados por personas geniales, como los científicos o los ingenieros, para acompañar el crecimiento de las distintas industrias.
El arbitraje necesita lograr más eficiencia en costos, aplicar la práctica del escrutinio de laudos para mejorar la calidad de las decisiones que los agentes económicos esperan del arbitraje y así evitar anulaciones de laudos. Es necesario despejar conflictos de interés con declaraciones oportunas que ahorren incidentes que retrasen el proceso. El siguiente desafío es adoptar con mayor contundencia los estándares de gestión establecidos por los más importantes centros arbitrales internacionales, que permitan actuar con mayor transparencia y reducir los tiempos y costos del proceso. La justicia que tarda no es justicia.
En pocas palabras…
¿En qué tienes interés?
Libros, música, deporte, viajes y cine.
¿Un libro?
“Madame Bovary”, de Gustave Flaubert.
¿En qué ocupas tu tiempo libre?
En aprender a tocar el piano, en leer y en estar en familia.
¿Qué se necesita para ser un buen abogado?
Tener buen razonamiento lógico, ser creativo, honesto y apasionado por la justicia.
¿Qué buenas prácticas empleas en tu día a día?
Separar un espacio a primera hora de la mañana para el deporte y la música.
¿Un mensaje a las nuevas generaciones?
Dar gracias cada día.