Por Heidi Maldonado
Es una abogada americana con un perfil claramente internacional, y es que su familia proviene de Austria -aunque algunos de ellos siguen viviendo ahí, pero también en Alemania y España-. Toda su educación pre-universitaria fue en otros idiomas distintos del inglés. Actualmente está asentada en Washington, D.C., y ha tenido la suerte de poder recorrer el mundo trabajando en arbitrajes comerciales y de inversión. “He tenido la oportunidad de trabajar en casos que han incluido países de todos los continentes, salvo Antártida. Uno de mis propósitos en mi carrera profesional es trabajar en un caso que incluya Antártida”.
No hay nada que más le guste que poder pasar tiempo con sus tres hijos, hacer algo de ejercicio y ver series. Cuenta que, si no fuera abogada, hubiera sido maestra, bailarina o psicóloga. La inspira su familia y su clave para el éxito es el esfuerzo y dedicación.

Hoy nuestra invitada en #mujeresyliderazgo es Lisa Richman, socia y directora de los Comités de Diversidad de Género y Diversidad Racial y Étnica de McDermott Will & Emery. La abogada centra su práctica en asuntos de resolución de disputas internacionales, con especial énfasis en el arbitraje comercial internacional y el derecho internacional público.
Nuestra conversación inició hablando sobre el futuro del arbitraje internacional, la experta nos comentó que actualmente nos encontramos en una encrucijada histórica, tanto a nivel geopolítico como legal, además, aclaró, que “el arbitraje internacional va a necesitar de abogados y de equipos de trabajo que sepan adaptarse rápido a los cambios, involucrando soluciones tecnológicas y humanas y así poder seguir en la vanguardia de la práctica a nivel internacional”.
Richman precisó que otro punto importante a considerar es que el arbitraje internacional “seguirá siendo una herramienta para ayudar a las partes provenientes de diferentes sistemas legales y cultura ya que, debido a la expansión de la globalización y la interacción entre actores de diferentes países, se seguirá incrementando”.
¿Hacia dónde va el arbitraje en América Latina?
Lisa Richman aseguró que, actualmente, el arbitraje internacional en Latinoamérica presenta un escenario fascinante repleto de retos y oportunidades. “Si bien los arbitrajes de inversión han aumentado en 2024, vemos como parte de la sociedad rechaza este tipo de mecanismo de resolución de disputas, como por ejemplo Ecuador, en el pasado mes de abril, abandonando la Convención del CIADI. En el plano comercial, el arbitraje sigue siendo una herramienta clave para fomentar alianzas estratégicas que ayuden a las partes a resolver controversias mientras se trata de preservar la relación comercial y mantener la confidencialidad. Es por ello que las oportunidades de crecimiento vendrán para aquellos que sepan encontrar un balance. En mi experiencia esto viene de escuchar a todas las partes implicadas directa o indirectamente en procedimientos arbitrales y así poder tener un marco completo para poder presentar el mejor caso posible”.
¿Qué tan interesante es, si hablamos de tamaño y dinamismo, el mercado español y latinoamericano en comparación con el de EE.UU.?
El mercado latinoamericano es tremendamente dinámico, e incluyo la flexibilidad de las partes, contrarios y árbitros para poder formar el calendario arbitral. En mi experiencia, los arbitrajes latinoamericanos se desarrollan con perfecta normalidad y excelente profesionalismo de todos los intervinientes, aumentando el atractivo de ejercer en este mercado para todos los profesionales ya que se puede prever el transcurso del procedimiento. Respecto del tamaño, ya he comentado que es un mercado que sigue creciendo y evolucionando. Ello también muestra la importancia de Latinoamérica y del español a nivel internacional.
¿En este próximo semestre qué retos y oportunidades se avecinan?
Como he comentado, vivimos un momento histórico en el que retos y oportunidades cambian a gran velocidad. Así, siempre he tratado de aprender y aplicar a la par que trabajo, lo cual no siempre es fácil de hacer al formar parte de una práctica ocupada, con varios asuntos al mismo tiempo. Por tanto, el desafío será encontrar oportunidades en los retos a los que nos enfrentemos y mantenernos atentos y flexibles al cambio para poder aprovechar al máximo cada oportunidad.
¿En qué puntos estratégicos ha centrado su liderazgo?
Mi liderazgo se centra en fomentar el trabajo en equipo y comunicación transparente. Detrás de cada caso se encuentra un equipo de abogados y abogadas que quiere dar lo mejor de sí mismos para poder prestar el servicio que el cliente merece. Por eso hay que confiar en tu equipo y promover la comunicación. Además, hay que tener en cuenta que el cliente es parte de tu equipo y que también quiere obtener el mejor resultado posible. Por eso el trabajo y la comunicación ha de ser intra y extra-firma, creando un frente unido que trabaja por un mismo objetivo.
¿Qué reflexión haría del sector legal del presente y el futuro?
El sector legal debería de ser más receptivo a los cambios y aumentar su flexibilidad. Se vienen cambios, pero esto no es más que el curso natural de la historia. Sabiendo esto, el sector legal debería ser más receptivo toda vez que cuando más dispuesto se esté a la innovación mejores servicios se pueden prestar.
¿Qué tanto le ha costado llegar a la posición en la que hoy se encuentra tomando en cuenta factores tan reales como la escasa presencia de mujeres en puestos de dirección o sociatura en la comunidad jurídica global?
Es una pregunta muy complicada. He tenido la suerte de contar con el increíble apoyo de muchos mentores y colegas, así como de mi familia.
No obstante, no siempre ha sido fácil ya que he tenido que sacrificar mucho y pasar muchas noches de insomnio. Me siento increíblemente afortunada de poder trabajar en un área que me apasiona, con un equipo maravilloso de colegas brillantes, y al mismo tiempo tener una vida personal que hace que todo el esfuerzo y la lucha merezcan la pena.
¿Bajo tu liderazgo qué iniciativas de diversidad e inclusión has puesto en marcha?
En los muchos años que llevo trabajando como una de las directoras de los Comités de Diversidad de Género y Diversidad Racial y Étnica de McDermott Will & Emery, he procurado trabajar en la implementación de programas de tutelaje y mentoría para abogados y no abogados por igual, así como mantener conversaciones recurrentes con nuestros directores de Grupos de Práctica (algunos de los “jefazos” de la firma) sobre métricas y observaciones relativas a la contratación, retención y promoción de diversidad en sus respectivos grupos y apoyar iniciativas para preservarla y promoverla en todo la firma. Por otro lado, también hago trabajo pro-bono en este ámbito colaborando con varias entidades sin ánimo de lucro que se dedican a esfuerzos de diversidad.
¿Qué tanto distan, en términos culturales, de mentalidad y de necesidades, los despachos estadounidenses con los españoles y latinoamericanos?
No hablaría de “distancia,” sino de diferencias. Estas diferencias ayudan a crear un equipo diverso y variado con multitud de fortalezas y puntos de vista. Y hablo desde la experiencia ya que en mi equipo cuento con una abogada mexicana y uno español que se han adaptado perfectamente a la práctica estadounidense y en la que contribuyen de forma diaria y colaboran conjuntamente. También veo esto cuando trabajo con despachos latinoamericanos, siendo la creación de sinergias más sencilla cuando ya se ha trabajado en otros casos anteriores o cuando se conoce la región. Por eso me gusta poder visitar los países donde tengo casos o voy a tener y, de igual forma, pero a la inversa, también nos gusta poder invitar a aquellos con los que vamos a colaborar en algún proyecto para que también nos puedan conocer de primera mano.
En pocas palabras…
¿Qué es lo más inteligente que te han dicho (y quién lo dijo)?
Una de mis mayores mentoras me dijo hace muchos años que la vida es un maratón, no un sprint. Todavía me lo recuerda, y yo se lo he transmitido innumerables veces a otras muchas personas.
¿Quién (para bien o para mal) ha sido la persona que más ha influido en tu carrera?
Mis hijos, para bien. Ellos son mi motivación y mi ejemplo.
¿Un libro?
Una Herencia en Juego, de Jennifer Lynn Barnes.
¿Un deporte?
Esquiar.
¿Una canción?
“Don’t Stop Believin”, de Journey.
¿Si no fueras abogada, serías..?
Maestra, bailarina o psicóloga.
¿Tu comida favorita?
Wiener Schnitzel con papas fritas.
¿Un recuerdo de la infancia?
Visitar a mi familia en Austria.
¿Qué te pone de mal humor?
El mal tiempo.
¿Una clave para el éxito?
Esfuerzo y dedicación.
¿Qué te inspira?
Mi familia.
¿Qué disfrutas?
Viajar, leer, bailar y… pasar tiempo con mi familia.