A&O Shearman cerró el ejercicio finalizado el 30 de abril de 2026 con una facturación de 3.700 millones de dólares (3.219 millones de euros), prácticamente sin variación respecto al ejercicio anterior. En el mismo periodo, el beneficio antes de impuestos creció un 14 %, hasta 1.600 millones de dólares (1.392 millones de euros), y el beneficio por socio con participación en el capital aumentó un 12 %, hasta 2,9 millones de dólares (2,52 millones de euros) de remuneración media. Los ingresos por socio subieron un 11,3 %.
La brecha entre una facturación estable y un beneficio en doble dígito indica que el crecimiento no vino de mayor volumen de negocio, sino de un cambio en su composición. La firma lo confirma en su propio comunicado: atribuye la mejora de rentabilidad a una reconfiguración deliberada de la actividad hacia operaciones complejas y transfronterizas -transacciones corporativas y de financiación de gran envergadura, litigios estratégicos, cuestiones regulatorias emergentes y servicios apoyados en inteligencia artificial- en detrimento de mandatos de menor margen.
“Nos propusimos construir una firma que ganara gracias a la fortaleza de su plataforma global y una cultura de excelencia. Estos resultados demuestran que nuestra estrategia está dando frutos”, declaró Hervé Ekué, socio director global de A&O Shearman. “Los clientes nos confían un mayor número de sus asuntos más importantes y complejos. Esto, junto con la optimización de nuestras operaciones, ha hecho que nuestra rentabilidad haya crecido de forma significativa”.
En paralelo a esta reconfiguración, A&O Shearmanel despacho promovió a 33 nuevos socios durante el ejercicio e incorporó 24 fichajes laterales en sectores y mercados que considera prioritarios.
Entre los mandatos que ilustran ese giro hacia asuntos de mayor complejidad, la firma asesoró a Genmab en la adquisición de Merus por 8.000 millones de dólares y en su posterior refinanciación por 6.000 millones; a Boston Scientific en la compra propuesta de Penumbra por 15.000 millones de dólares; a Texas Instruments en la adquisición de Silicon Labs por 7.500 millones de dólares; y a JDE Peet’s en la oferta pública recomendada de Keurig Dr Pepper por 15.700 millones de euros. En el ámbito energético, asesoró al proyecto nuclear británico Sizewell C en su estrategia de contratación para una inversión de 38.000 millones de libras. En litigios, cerró un acuerdo para UBS que puso fin a un litigio de 14 años en Francia.
La firma vincula parte de esta mejora de márgenes a la integración de inteligencia artificial en el trabajo de sus abogados, con el objetivo declarado de ganar eficiencia sin sustituir el criterio profesional en el asesoramiento. “Vemos grandes oportunidades por delante, en los sectores y mercados donde la demanda de nuestros servicios es mayor, y gracias a la inversión continua en nuestro personal y en la tecnología”, añadió Ekué.