El mercado jurídico brasileño transita 2026 en un contexto de transformación estructural. La combinación de crecimiento económico moderado, mayor sofisticación del cliente corporativo, presión sobre los márgenes y una integración cada vez más profunda de la tecnología está obligando a las grandes firmas a revisar su modelo de negocio, su estructura interna y su forma de ejercer el liderazgo.
Ese es el punto de partida del reportaje “Brasil en 2026 y la nueva lógica del mercado: la mirada del ‘big law’”, un primer análisis colectivo que reúne la visión de los socios directores de las principales firmas del país sobre los factores que están redefiniendo el sector.
A partir de ese diagnóstico compartido, iniciamos ahora una serie de entrevistas individuales que buscan profundizar en el criterio estratégico detrás de esas visiones. Durante los próximos días, publicaremos conversaciones en profundidad con cada uno de los managing partners que participaron en ese análisis inicial, con el objetivo de entender cómo se traducen esas lecturas de mercado en decisiones concretas de liderazgo, inversión, organización y cultura.
Nuestro primer invitado es Alexandre Gossn Barreto, managing partner de Cescon Barrieu, una de las voces más influyentes del mercado brasileño. En esta entrevista desarrolla su visión sobre el despacho como centro de inteligencia jurídica, el impacto real de la innovación tecnológica, la evolución del cliente corporativo y el papel del liderazgo en un entorno cada vez más complejo y exigente.

Más allá de la excelencia técnica: el despacho como centro de inteligencia
Para Alexandre Gossn Barreto, el debate sobre el futuro de la abogacía ya no pasa únicamente por crecer o incorporar tecnología. La verdadera diferencia competitiva, sostiene, estará en la capacidad de las firmas para leer escenarios complejos y actuar con inteligencia colectiva.
“Nuestra principal apuesta es consolidar a Cescon Barrieu como un verdadero centro de inteligencia jurídica, capaz de actuar con liderazgo, agudeza y agilidad frente a las demandas de nuestros clientes”.
Ese concepto no es retórico. Implica integrar excelencia técnica, visión de negocio y una actuación coordinada de los socios, sin renunciar al rigor ni a la seguridad jurídica. En un mercado cada vez más sofisticado, innovar sin criterio puede ser tan riesgoso como resistirse al cambio.
Innovación, datos y seguridad jurídica
La inversión en tecnología y en inteligencia de datos es uno de los pilares estratégicos de la firma. Cescon Barrieu ha avanzado en la incorporación de herramientas digitales a sus procesos jurídicos centrales y en el fortalecimiento de la gobernanza de datos y la seguridad de la información.
“El futuro de la abogacía estará liderado por quienes logren integrar profundidad técnica jurídica, visión estratégica del negocio e inteligencia tecnológica”.
Para Barreto, la tecnología no sustituye el juicio profesional, pero sí redefine la forma de prestar servicio: mayor eficiencia, más previsibilidad y una mejor alineación con los intereses del cliente.
Un cliente más sofisticado, un despacho más exigido
El perfil del cliente corporativo ha evolucionado de forma clara. Hoy espera resultados medibles, control de costes y una comprensión profunda de su sector y de su entorno regulatorio. El departamento jurídico interno se ha consolidado como un actor estratégico dentro de las organizaciones, elevando el nivel de exigencia hacia los despachos externos.
“Los clientes ya no buscan solo excelencia técnica. Esperan previsibilidad, eficiencia y una atención cercana, basada en un conocimiento real del negocio”.
En este contexto, afirma, la relación abogado – cliente se vuelve más estratégica y menos transaccional. El despacho deja de ser un proveedor reactivo para convertirse en un socio que anticipa riesgos y acompaña decisiones complejas.
Rainmakers 2026: liderazgo, contexto y cultura
En un mercado más competitivo, el rol de los socios con capacidad de generación de negocio también está cambiando. Para Barreto, los rainmakers de 2026 deberán combinar habilidades comerciales con lectura de contexto y capacidad de integración interna.
“Actuar como un centro de inteligencia jurídica exige profesionales capaces de leer escenarios, construir relaciones de largo plazo e integrar talentos internos”.
Para el socio director de Cescon Barrieu, la inteligencia emocional, la adaptabilidad y la capacidad de interpretar dinámicas sociales serán tan relevantes como el conocimiento técnico.
Sectores estratégicos, riesgos y oportunidades
En un escenario económico de crecimiento moderado, el abogado identifica oportunidades claras en infraestructura, energía, recursos naturales, economía digital, fintechs y servicios financieros. A ello se suman áreas como compliance y sostenibilidad corporativa, que seguirán ganando peso regulatorio y estratégico.
Al mismo tiempo, precisa que un entorno de tipos de interés elevados continuará generando presión sobre el crédito y las inversiones, lo que explica el aumento de la demanda en reestructuraciones y litigios complejos.
Talento, diversidad y liderazgo con el ejemplo
El desarrollo del talento es otro eje central del modelo de la firma. Cescon Barrieu ha invertido en programas estructurados de formación de líderes y mantiene una presencia femenina relevante en posiciones de decisión.
Pero más allá de los datos, Barreto insiste en el papel del liderazgo cotidiano.
“La cultura se construye con el ejemplo, no con el discurso. Cuando las acciones no acompañan a las palabras, la confianza se pierde”.
El reto, explica, es equilibrar alto desempeño, innovación y bienestar sin caer en el desgaste permanente de las personas.
Para Alexandre Gossn Barreto, 2026 no es un año para respuestas automáticas ni para crecimientos defensivos. Es un momento que exige liderazgo con criterio, capacidad de lectura del entorno y coherencia entre discurso y decisiones. En un mercado jurídico más sofisticado y menos tolerante al error, la ventaja competitiva ya no reside en el tamaño ni en la velocidad, sino en la calidad del juicio estratégico.
En este sentido, precisa que “las firmas que seguirán siendo relevantes son aquellas capaces de integrar rigor técnico, visión de negocio e inteligencia tecnológica sin perder identidad ni cultura”.
La abogacía que describe Barreto no se construye desde la urgencia, sino desde la reflexión informada. Una abogacía que entiende la complejidad como parte del oficio y el liderazgo como una responsabilidad sostenida en el tiempo. En ese equilibrio -entre innovación y seguridad jurídica, entre ambición y criterio- se juega, hoy, la verdadera relevancia de las grandes firmas en Brasil.