Según una encuesta realizada por Thomson Reuters, el 26 % de los abogados y profesionales legales ya emplean Gen AI en sus actividades, un aumento significativo respecto al 14 % registrado hace un año. Esta investigación, que reunió opiniones de cerca de 1,700 expertos principalmente de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Australia, también indica que más del 25 % de los despachos y departamentos jurídicos están integrando esta tecnología en sus procesos diarios.
El informe titulado Generative AI in Professional Services 2025 destaca que la aceptación de la IA generativa en el sector legal no solo crece en uso, sino también en percepción positiva. El porcentaje de firmas que consideran apropiado el uso de esta tecnología aumentó del 51 % al 59 % en solo un año, y aproximadamente un tercio de los profesionales legales que emplean a diario.
El impulso para esta adopción proviene en gran medida de la demanda de los clientes, ya que el 59 % de los departamentos jurídicos corporativos expresan su interés en que sus firmas utilicen Gen AI. Steve Assie, director general de Thomson Reuters para grandes bufetes globales, señaló que los clientes valoran la mejora en productividad que ofrece esta tecnología y cada vez más exigen su incorporación. De hecho, un 8 % de los clientes ya incluye en sus solicitudes formales de contratación la condición de que se utilice Gen AI.
En cuanto a las aplicaciones específicas, la encuesta revela que el 77 % de los abogados usan Gen AI para revisar y resumir documentos, el 74 % para realizar investigaciones jurídicas, el 59 % para redactar informes o memorandos, y el 58 % para elaborar contratos.
A pesar de este avance, solo un 20 % de las firmas mide el retorno de inversión (ROI) de sus herramientas de IA generativa. Entre quienes lo hacen, destacan indicadores como el ahorro de costes (79 %), el uso por parte de empleados (64 %), la satisfacción interna (51 %) y la satisfacción de los clientes (38 %). Por otro lado, un 36 % de los encuestados considera que el mayor riesgo asociado a la IA generativa es el ejercicio no autorizado de la abogacía, ya sea por personas no calificadas o por la propia IA, aunque solo el 15 % muestra preocupación por el impacto en el empleo.
Assie enfatiza que existe un consenso creciente en que la IA no sustituirá a los abogados, sino que será una herramienta que ellos utilizarán, siempre con la supervisión y verificación necesarias para garantizar la calidad y la ética del trabajo legal.
La encuesta incluyó a profesionales de varios países, con un 42 % de Estados Unidos, 15 % de Canadá y 12 % cada uno del Reino Unido y Australia, donde el 30 % trabaja en despachos y el 11 % en departamentos legales corporativos.
Finalmente, en un evento reciente en Londres, Sir Geoffrey Vos, Master of the Rolls, afirmó que los abogados y jueces no tienen alternativa a adoptar la IA, ya que sus clientes la utilizarán y porque el futuro del derecho estará estrechamente ligado a las cuestiones legales relacionadas con la inteligencia artificial.