MJ Alves Burle e Viana Advogados presentó el concepto de ‘Legal Advocacy’, ofreciendo servicios jurídicos de alto nivel técnico con un firme compromiso con la prevención y la resolución de conflictos.
En MJAB, la ‘Legal Advocacy’ se define como un conjunto de acciones jurídicas estratégicas destinadas a resolver asuntos complejos, basadas en una comprensión amplia y sistémica del panorama jurídico, político, económico y normativo, respaldadas por un análisis técnico en profundidad y sólidos fundamentos jurídicos, especialmente en el ámbito del derecho público.
Desde esta perspectiva, el despacho actúa de forma proactiva, colaborando con las partes interesadas en diversos ámbitos de toma de decisiones, previniendo y resolviendo conflictos con eficiencia, seguridad jurídica y resultados sostenibles a largo plazo. Para lograrlo, el despacho cuenta con un equipo multidisciplinar altamente especializado.
“Nuestro enfoque se centra en crear soluciones jurídicas técnicas y eficaces, teniendo siempre en cuenta el contexto más amplio de cada caso. Promovemos una práctica jurídica de impacto. Ese es el verdadero propósito de la defensa jurídica”, afirmó Fernanda Burle, socia fundadora de MJAB Advogados.
Equipo unificado
Al acercarse a su décimo aniversario, MJAB ha decidido este año unificar el trabajo de todo su equipo. Este modelo de trabajo, pionero entre los bufetes de abogados brasileños, está diseñado para garantizar que cada caso se aborde desde una perspectiva integral y multidisciplinar.
Además de ampliar la gama de alternativas disponibles para resolver un asunto, el equipo unificado fomenta el intercambio continuo de información y experiencia entre los profesionales. Este modelo también contribuye a una mayor eficiencia y previsibilidad en la toma de decisiones.
Para los clientes, el resultado es un asesoramiento jurídico más integral, capaz de coordinar diferentes áreas del derecho en torno a un objetivo común, con soluciones que tienen en cuenta toda la complejidad y el impacto de cada caso.
“La solución a un caso complejo implica necesariamente conocimientos técnicos y procesales en diferentes áreas del derecho, así como una amplia comprensión del funcionamiento de las instituciones”, afirmó Jenise Carvalho, socia directora de MJAB.