La fusión propuesta para formar Hogan Lovells Cadwalader ha sido aprobada por votación de los socios, allanando el camino para crear una plataforma financiera global a gran escala con sólidas capacidades integradas a nivel mundial en materia regulatoria y de resolución de disputas, que preste servicios a mercados clave del G20, incluidos Nueva York y Londres.
“Estamos creando una firma sin igual, con la experiencia necesaria para asesorar a clientes en sus proyectos más complejos en todo el G20. Durante los últimos meses, hemos estado viajando y conversando con clientes, socios, asociados y equipos de negocio, y estas conversaciones han reafirmado de manera contundente la visión estratégica que inspiró esta fusión. Vemos grandes oportunidades de crecimiento, y los clientes han expresado su entusiasmo por el mayor alcance y la mayor profundidad de la firma resultante de la fusión”, dijo Miguel Zaldivar, CEO de Hogan Lovells, pasará a ser CEO de Hogan Lovells Cadwalader.
“Nuestra fortaleza conjunta reforzará nuestra capacidad para invertir en el mejor talento en un mercado jurídico altamente competitivo, así como en inteligencia artificial y otras tecnologías en un momento clave para este tipo de inversiones. Nuestra herencia compartida de ambición, innovación y compromiso con el éxito de nuestros clientes nos proporciona una base sólida para integrar nuestras firmas y seguir construyendo una plataforma jurídica que anticipe las necesidades de los clientes”, señaló Patrick Quinn, co-socio director de Cadwalader, quien asumirá el cargo de Global Managing Partner for Client and Practice Integration de la firma combinada.
“Los clientes nos han manifestado que desean equipos integrados que colaboren entre prácticas y oficinas, y que ofrezcan un asesoramiento integral y vital para el negocio”, observó Wesley Misson, co-socio director de Cadwalader, quien ejercerá como Global Managing Partner de la práctica de Financiero. “Esto es especialmente relevante para quienes ejecutan operaciones complejas de financiación y transacciones a lo largo del eje Nueva York–Londres, una oportunidad clave para Hogan Lovells Cadwalader”.
Esta fusión unirá a Hogan Lovells, líder reconocido en sectores altamente regulados en materia corporativa y de fusiones y adquisiciones, regulación, propiedad intelectual, litigios y otras controversias, con las capacidades líderes en el mercado de Cadwalader Wickersham & Taft en finanzas, productos estructurados y mercados de capitales.
Con aproximadamente 3100 abogados en América, EMEA y APAC, Hogan Lovells Cadwalader se posicionará entre las firmas líderes a nivel mundial por ingresos y tamaño. Esta fusión crea una firma con profundas raíces históricas y oficinas en muchos de los principales centros comerciales y legales del mundo: Hogan Lovells Cadwalader será la segunda firma más grande en Washington D.C., una de las 10 principales en Londres y una de las 25 principales en Nueva York.
La firma contará con una de las oficinas más grandes de cualquier firma de abogados importante en Charlotte, Carolina del Norte, la capital financiera de rápido crecimiento.
Un nuevo logotipo de Hogan Lovells Cadwalader, desarrollado de forma colaborativa por un equipo de ambos despachos, rinde homenaje al legado de las marcas Hogan Lovells y Cadwalader, al tiempo que proyecta la firma hacia el futuro.

Hace unos días, las firma Perkins Coie y Ashurst anunciaron que los socios de ambas firmas han aprobado la fusión propuesta por una abrumadora mayoría. Esta aprobación, fruto de un exhaustivo proceso de consulta interna, pone de manifiesto el firme apoyo a la integración de dos despachos con una presencia geográfica, una especialización sectorial y una solidez en sus áreas de práctica claramente complementarias.