Gobernanza en una firma legal

8 de septiembre de 2022 |
Por Fernando Razeto, asesor de firmas y gerencias legales

Sin lugar a dudas el sector legal en el Perú, y en Latinoamérica en general, se viene profesionalizando cada vez más, aunque aparentemente no a la velocidad que debería, lo cual hace que esté bastante rezagado respecto al sector legal anglosajón y a lo que yo hubiera esperado hace unos años atrás. Sin embargo, lo importante es la tendencia y la misma indica una clara y positiva evolución.

Las mejoras se han dado en varios temas, pero uno del que poco se habla es la gobernanza de las firmas de abogados. Cuando se habla de gobernanza, hablamos de liderazgo, gestión de la firma y de la estructura para la toma de decisiones. Es decir, quién y qué entidad es responsable y tiene la autoridad para decidir y tomar decisiones en diversos temas.

Lo primero, y tal vez más importante, es el liderazgo. La gobernanza se trata de liderazgo porque ello implica convencer a los socios de la firma que deben hacer lo que es mejor para todos. El líder es aquel que influye, convence y dirige personas a un rumbo. Sin embargo, aunque el liderazgo es indispensable para la gobernanza de una firma, la misma también implica definir un “marco de gobernanza” que incluya reglas, políticas, procedimientos, sistemas, procesos, entre otros. Además, incluye establecer los órganos de gobierno, como el socio director (managing partner), los comités que se consideren necesarios y otros órganos de dirección.

Las firmas grandes tienen estructuras de gobiernos más complejas y más rígidas, pero las firmas medianas y pequeñas deben tener estructuras de gobierno o de toma de decisiones más flexibles. Lo importante es tener claro y definido un “marco de gobernanza” que empiece por reservar un número limitado de temas para la toma de decisiones del comité ejecutivo y otros de la junta de socios. Los demás temas deberían asumirlos el socio director, pero siempre con un claro nivel de comunicación y/o consulta con la junta de socios o el comité ejecutivo (de ser el caso).

Lo más importante en una estructura de gobierno es que la misma sea clara para todos y que todos sepan quién es responsable de cada tema. No es necesario redactar documentos extensos que cubran todos los aspectos vinculados con la estructura de gobierno, que inevitablemente demandarán muchas horas de dedicación de los socios de la firma y que, probablemente, nunca nadie llegue a leer. Evidentemente, algunas pocas cosas sí deben plasmarse en un documento, pero lo ideal es que sean lo menos posible.

Algo fundamental es que se debe alinear la estructura de gobierno y los procesos vinculados con los objetivos de la firma. También hay que tomar en consideración el nivel de “sofisticación” del despacho o la etapa coyuntural que esté viviendo.

Finalmente, es importante dejar claro que el objetivo es definir roles y responsabilidades, para operar más eficientemente y competir de la mejor manera posible desde el punto de vista estratégico, más no, terminar involucrando muchos socios y mucho de su tiempo en la gestión del día a día.

Muchas firmas han desarrollado sus estructuras de gobierno, algunas de manera bien compleja y otras de manera muy básica. Sin embargo, todas ellas requieren revisar dichas estructuras con cierta frecuencia porque las mismas deben ir evolucionando e ir actualizándose según la coyuntura del sector, del país o de la firma.

Nunca descuiden la gobernanza de su firma, por más básica que esta sea, porque de ello dependerá el éxito de la misma.

En una entrega anterior, el abogado nos habló de la profesionalizando la gestión en el sector legal