Es el primer estudio iberoamericano que resultó de la fusión de la firma chilena Philippi, Yrarrázaval, Pulido & Brunner, el despacho colombiano Prietocarrizosa y las firmas peruanas Ferrero Abogados y Delmar Ugarte. Asimismo, Uría Menéndez, una reconocida firma hispanoportuguesa, forma parte del estudio desde su creación en 2015.
El despacho busca atender de manera eficiente a las nuevas demandas de servicios profesionales producto de la creciente interrelación económica entre los países que conforman la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú), sumado al progresivo interés de empresas de Europa y América del Norte en la región de Latinoamérica.
Opera bajo la modalidad de «firma única» superando los 380 abogados en la región. Mantiene oficinas propias en Santiago (Chile); Bogotá y Barranquilla (Colombia); y Lima (Perú). A esta red se suman los centros financieros globales aportados por la red de Uría Menéndez: Madrid, Barcelona, Lisboa, Oporto, Londres, Nueva York y Bruselas.
PPU mantiene una integración en redes internacionales de élite como World Law Group y SCG Legal, ambas expanden su alcance operativo a escala mundial, garantizando un soporte unificado en transacciones multijurisdiccionales complejas.
La gobernanza de PPU sitúa la modernización tecnológica y el impacto social como directrices clave de su práctica profesional bajo criterios de sostenibilidad y ética. Por un lado, optimiza su eficiencia mediante herramientas avanzadas de LegalTech, automatización de procesos internos y rigurosos protocolos de ciberseguridad para la protección de datos. Por otro lado, impulsa su responsabilidad social a través de programas estructurados Pro Bono que brindan asesoría jurídica gratuita a fundaciones, proyectos de desarrollo social y promueven activamente la equidad de género.