Por Heidi Maldonado
En los últimos años, SLJ Abogados se ha posicionado como una boutique legal de referencia en litigación, arbitraje y derecho penal económico. Hoy conversamos con sus socios Daniel Jiménez, Álvaro Martín y Christian Castellá, quienes sentencian que se han destacado por su capacidad para asumir asuntos complejos, tanto nacionales como con vertiente internacional.
“Nuestro enfoque se basa en ofrecer un servicio personalizado y cercano, con estrategias procesales innovadoras, lo que nos permite competir al más alto nivel. Los clientes agradecen nuestra intensa dedicación y agilidad en la atención. La intervención de los socios en los asuntos es siempre en primera línea”.
“Solo cogemos asuntos que encajen con el modelo de negocio de la firma”
Además, dijeron, que colaboran con otras firmas tanto nacionales como internacionales, para poder así prestar el mejor servicio posible a los clientes. “Si no somos los abogados adecuados para un asunto, se lo indicamos al cliente y le recomendamos otra firma”.
¿Cómo han impactado las incorporaciones de Álvaro Martín y Christian Castella en la estrategia y estructura del despacho? ¿Qué nuevas capacidades o áreas de especialización han aportado?
La incorporación de Álvaro y Christian ha sido clave para reforzar nuestra posición como firma experta en litigación civil y penal. Christian aporta una experiencia en litigios financieros y disputas corporativas, incluyendo grandes procedimientos judiciales y arbitrajes internacionales. Álvaro, por su parte, ha reforzado el área de litigación penal económica, en particular, en el lado de la defensa penal. En suma, su incorporación es un paso importante en el crecimiento de la firma.
El mercado legal está cada vez más dominado por grandes firmas internacionales. ¿Qué ventajas competitivas ofrece una boutique altamente especializada como SLJ Abogados frente a estos gigantes?
En nuestra opinión las boutiques cada vez reciben más trabajo de alto nivel y muchos clientes internacionales trabajan indistintamente con despachos grandes y con boutiques. A veces, incluso poniendo a dos firmas a trabajar en un asunto, cuando este tiene gran relevancia.
Nuestra principal ventaja es la flexibilidad, la personalización del servicio y el acceso directo a los socios. Además, nos adaptamos fácilmente a trabajar con otros despachos, tanto nacionales como internacionales. Por otro lado, tenemos muy pocos conflictos de interés y ningún conflicto comercial.
SLJ Abogados ha sido protagonista en algunos de los litigios más relevantes del panorama jurídico español, como el caso de los bonistas del Banco Popular o la defensa de Gotham en el caso Grifols. ¿Cómo abordan la gestión de este tipo de casos tan mediáticos?
Este tipo de asuntos se gestionan, usualmente, con equipos que integran, otros despachos, tanto nacionales como internacionales, peritos y otro tipo de asesores. Es una responsabilidad compartida entre los distintos despachos intervinientes y, por supuesto, con la plena participación del cliente en el diseño de la estrategia más adecuada. El trabajo en equipo es el que permite gestionar asuntos tan complejos y relevantes.
A la hora de asumir un nuevo caso, ¿cuáles son los principales criterios que siguen? ¿Qué aspectos valoran más allá de la viabilidad legal?
Solo cogemos asuntos que encajen con el modelo de negocio de la firma. Por ello, rechazamos asuntos de escasa cuantía económica, pleitos masa, etc.
Además, debemos estar convencidos de que somos los abogados idóneos para ese asunto. Por último, solo aceptamos casos que consideramos viables, no aceptamos asuntos en los que no creemos.
La Audiencia Nacional es un foro clave en muchos de los casos que llevan. ¿Cómo describirían la evolución de los litigios en este tribunal en los últimos años? ¿Han notado cambios en la forma en que se están resolviendo los casos de fraude financiero y corporativo?
En los últimos años, hemos observado una mayor especialización en la Audiencia Nacional en materias de fraudes económicos y financieros. Los jueces de la Audiencia Nacional están cada vez más familiarizados con las estructuras complejas de los delitos económicos y capacitados para investigar asuntos de altísima complejidad que no podrían instruirse en juzgados ordinarios. Se han instruido en los últimos asuntos tan relevantes y complejos como Marsans, Banco Popular, Bankia, etc.
Álvaro, en su reciente artículo para Legal 500, analizaba el estado del mercado legal en España. Desde su experiencia en litigios complejos, ¿qué tendencias ven en la litigación financiera y corporativa en los próximos años?
Por un lado, la mayor presencia de fondos de financiación de litigios, y por otro, un aumento de los pleitos de daños por infracciones al derecho de la competencia. En línea con esto último, mi planteamiento se encontraba vinculado a deslindar cuando este tipo de comportamientos colusorios traspasaba la frontera de la infracción administrativa y se convertía en un delito.
“La mayor especialización es necesaria para una mejor justicia”

“Aunque ya existen juzgados especializados en materia mercantil y la reciente Ley Orgánica 1/2025 de Eficiencia Procesal ha introducido mejoras tecnológicas y digitales en el ámbito judicial que se deberán implementar en los próximos meses, todavía queda camino por recorrer”, afirmaron Daniel Jiménez, Álvaro Martín y Christian Castellá.
Señalaron, además, que, dentro de la jurisdicción ordinaria penal, sería conveniente crear órganos judiciales especializados en delitos financieros y corporativos, siguiendo el modelo de los juzgados especializados en otras materias o de las secciones especiales de la Fiscalía dedicadas a combatir estos delitos.
“Actualmente, resulta complicado para un juez abordar este tipo de delitos complejos con dedicación suficiente, cuando están sobrecargados con investigaciones de otros muchos delitos. La mayor especialización es necesaria para una mejor justicia”.
“España está ganando relevancia como foro de litigación internacional gracias a su estabilidad jurídica”
Y sobre cómo ven la evolución de la litigación internacional en el país, los socios de la firma aseguraron que “España está ganando relevancia como foro de litigación internacional gracias a su estabilidad jurídica, su adhesión a tratados internacionales y su ubicación estratégica como puente entre Iberoamérica y Europa. Sin embargo, para mejorar su posición, es fundamental mejorar la eficiencia procesal y la especialización de los jueces. Además, es positivo que se esté apostando por medios alternativos de resolución de conflictos, como la mediación, que se han demostrado muy útiles en otros países.
El fenómeno de ‘litigation funding’
El litigation funding ha ganado tracción en España, especialmente en litigios de gran envergadura. Permite a empresas y particulares con limitaciones financieras acceder a la justicia sin asumir riesgos desproporcionados. En SLJ Abogados, cada vez recibimos más peticiones de clientes para que les pongamos en contacto con fondos de litigios y más peticiones de este tipo de fondos para que les presentemos casos interesantes.
“Priorizamos la calidad sobre la cantidad”
“En SLJ Abogados somos selectivos con los asuntos y priorizamos la calidad sobre la cantidad. Todos los años rechazamos asuntos que no encajan con el perfil de la firma. De ese modo podemos concentrar nuestros esfuerzos en aquellos asuntos en los que podemos aportar mayor valor.
Este enfoque nos permite ofrecer una atención cercana y personalizada, asegurando que cada asunto reciba el análisis y la dedicación que merece. Además, somos abogados vocacionales, por lo que nuestro compromiso con los intereses de nuestros clientes es absoluto. Por último, nuestra estructura nos permite ser flexibles y adaptarnos a los picos de trabajo, colaborando con otras firmas”.
En este sentido, definieron la firma en tres palabras: compromiso, disponibilidad, excelencia.
En cuanto a su cultura de trabajo, afirmaron que se basa “en la excelencia, la colaboración, el trabajo en equipo y la flexibilidad. En todos los asuntos intervienen al menos dos abogados, aunque en los más relevantes, podemos ser tres o cuatro. La dedicación al cliente y el rigor son valores esenciales. A nivel de especialización, creemos que aportamos la perspectiva más amplia de ser litigadores con experiencia tanto en temas civiles/mercantiles como en temas penales”.
El “ego debe quedar a un lado” cuando el reto implica trabajar con múltiples jurisdicciones y sistemas legales
Al haber trabajado en despachos internacionales, estamos acostumbrados a tratar con abogados de otros países y con otros sistemas legales. Es una experiencia muy enriquecedora el poder aprender cómo funcionan otros sistemas legales y trabajar con grandes abogados de otros países. Al final cada cual tiene su rol en un asunto internacional, a veces eres quien lidera y a veces eres solo un componente de un equipo liderado por otro despacho. Pero lo único importante, es el interés del cliente y por ello hay que intentar que haya una perfecta sintonía entre todos los abogados que participan en un asunto internacional. Hay que dejar los egos de lado y centrarse en lo que es importante.
Objetivos de SLJ Abogados para los próximos años
Los socios Daniel Jiménez, Álvaro Martín y Christian Castellá sentenciaron que el “objetivo es consolidar nuestra posición como firma boutique de referencia en litigios internacionales de alta complejidad. También queremos reforzar nuestra presencia en el arbitraje internacional”.
¿Qué consejo le darían a un joven abogado que quiera especializarse en litigación financiera e internacional?
Que busque trabajar en un despacho donde le puedan dedicar tiempo y mentorizar. Que domine al menos el idioma inglés. Que dedique tiempo a la autoformación, no solo jurídica sino en nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial. Y que no piense en el corto plazo, una carrera profesional es muy larga.