Por Heidi Maldonado
El mercado legal español podría estar a las puertas de un hito histórico. Por primera vez, las denominadas Big Four –PwC Tax & Legal, Deloitte Legal, EY Abogados y KPMG Abogados– se encuentran en posición de disputar seriamente el podio a las grandes firmas nacionales, concretamente a Uría Menéndez, tercer clasificado en el ranking por facturación de 2024.
Según los datos exclusivos publicados por Iberian Lawyer, Deloitte Legal ha experimentado un crecimiento del 35,6 %, alcanzando los 214,8 millones de euros. PwC Tax & Legal, por su parte, crece un 9,7 %, situándose en los 220,11 millones. Ambas están ya a una distancia mínima de Uría Menéndez, que apenas ha crecido un 0,4 % hasta alcanzar los 230,96 millones en ingresos.
Si se mantiene esta tendencia, Uría podría perder su posición en el podio en el ranking de 2025, un cambio que transformaría la estructura tradicional del sector jurídico español. La lectura no es menor: el crecimiento sostenido y agresivo de las Big Four no solo se traduce en cifras, sino en una creciente captura de mercado, particularmente en áreas como fiscalidad, mercantil, compliance y derecho laboral.
Tabla: Los diez principales despachos de abogados en España por ingresos (2024)

El conjunto de las cuatro grandes ya acumula una facturación de casi 791 millones de euros, lo que supone más del 21% de los ingresos totales del top 50 del país. Pero más allá de la cifra, lo relevante es la dirección: las Big Four crecen tres veces más rápido que sus homólogas del mundo legal tradicional.
Esta presión competitiva plantea interrogantes estratégicos de fondo. ¿Cómo responderán las grandes firmas nacionales a esta tendencia? ¿Es posible una consolidación del mercado legal tradicional para hacer frente al músculo de las estructuras multidisciplinares?
En el horizonte inmediato, la fotografía del próximo ranking podría marcar un antes y un después.