Por Heidi Maldonado
Es inquieta y una apasionada por el arte, la cultura y las relaciones humanas. Le entusiasma descubrir, aprender y conectar con personas y conocimientos que amplían sus horizontes. Ser madre de una hija ha sido, sin duda, una de las experiencias más enriquecedoras de su vida, ya que le ha enseñado cada día el valor de la transmisión, la paciencia y la tolerancia. Lleva más de 30 años viviendo entre dos países y dos culturas, la francesa y la española, lo que le ha permitido desarrollar una identidad bicultural en la que conviven el racionalismo francés y el pragmatismo español. Dice que no se trata solo de hablar dos idiomas o moverse entre dos realidades, sino de absorber lo mejor de cada una y convertirlo en una fortaleza.
“Esta doble pertenencia no solo ha moldeado mi carácter, sino también mi manera de entender el mundo: con apertura, adaptabilidad y la certeza de que la diversidad es la clave del crecimiento y la innovación”.
Hoy conversamos con Catherine Marti de Anzizu, socia de Brugueras & García Bragado Abogados, quien también forma parte del especial del mes de la mujer.

“Desde el punto de vista profesional, mi «terreno de juego» se sitúa esencialmente entre Francia y España, dos países que han sido el marco de mi carrera y la esencia de mi enfoque jurídico. Recientemente, el decano Eugeni Gay Montalvo, a quien considero uno de los referentes de la abogacía española, me recordó que fui la primera abogada en ejercer en otro país de la UE y como abogada española. No lo había visto así, pero, con perspectiva, este hito marcó el inicio de un recorrido profesional en el que descubrí que la verdadera riqueza no solo radica en el conocimiento del derecho, sino también en la capacidad de moverse entre dos sistemas en constante evolución y hacerlos dialogar.
Acompañar a empresas y particulares en la navegación, entre diferentes normativas y mentalidades se ha convertido en mi especialidad, ayudándoles a desenvolverse con fluidez, a transformar desafíos y a aprovechar las oportunidades que cada país. Con esta filosofía, fui construyendo, poco a poco, un equipo de colaboradores interculturales que, como yo, ven en la diversidad una oportunidad”.
Gracias a su trayectoria entre Francia y España, fue nombrada abogada consejera del Consulado General de Francia en Barcelona, “responsabilidad que asumo desde hace más de 20 años con el compromiso de servir de puente entre instituciones y marcos jurídicos de ambos países”. Más adelante, su experiencia la llevó a ser designada consejera de Comercio Exterior de Francia, lo que le permite contribuir al fortalecimiento de los lazos económicos y empresariales entre ambos países.
“Para mí, estos nombramientos son una manera de honrar a ambos países y, en cierto modo, de devolverles parte de lo que me han dado. Además, co-dirijo el departamento de Derecho Internacional de la prestigiosa red de notarios franceses Monassier, de la que mi despacho es el miembro de referencia en España. Este puesto me brinda la oportunidad de facilitar la conexión entre los sistemas jurídicos de los diferentes países donde están instalados nuestros socios internacionales y de ofrecer a nuestros clientes un enfoque estratégico, global y adaptado a los desafíos actuales”.
¿Cómo valoras tu paso por Brugueras & García Bragado Abogados?
En el despacho conviven profesionales con perfiles realmente atípicos y multidisciplinares, lo que ha permitido enriquecer cada proyecto con una visión amplia e integradora. Un ejemplo destacado es la trayectoria de Ramón García-Bragado, quien ha sabido aplicar un enfoque innovador en el ejercicio del derecho administrativo en sectores regulados como telecomunicaciones, energía y transporte. Asimismo, la formación singular de Carmen Rodrigo, especializada en derecho de las indemnizaciones por daños corporales, combina una licenciatura en Medicina y Cirugía con otra en Derecho, aportando una perspectiva única a su práctica profesional.
Para mí, formar parte de un entorno donde se valoran e integran conocimientos diversos ha sido clave en mi desarrollo profesional, permitiéndome fortalecer mi capacidad para abordar expedientes más complejos o fuera de mi práctica habitual, en beneficio de mis clientes.
¿Qué áreas, dentro de tu práctica profesional, crees que generarán mayor volumen de trabajo en este 2025?
- El endurecimiento de las normativas fiscales en Francia y España aumentará la demanda de asesoramiento para optimizar y expatriar patrimonios.
- Las empresas inversoras europeas y entre ellas las francesas buscarán apoyo legal para acuerdos de inversión y financiación en España, en particular para proyectos sostenibles.
- Nos enfrentaremos a las problemáticas de ejecución de sentencias judiciales entre Francia y España donde, a pesar de la armonización aportada por la normativa europea, continúan existiendo diferencias entre ambos países que deberían ser objeto de mayor uniformidad.
¿En qué puntos estratégicos has centrado tu liderazgo para contribuir a mantener la senda de crecimiento orgánico del despacho?
He puesto mi experiencia al servicio del despacho para formar equipos nuevos, cambiar hábitos profesionales, atraer nuevos talentos, racionalizar la comunicación e internacionalizar el despacho más allá del ámbito territorial French Desk.
¿Qué tanto te ha costado llegar a la posición en la que hoy te encuentras, tomando en cuenta factores tan reales como la escasa presencia de mujeres en puestos de dirección o sociatura en la comunidad jurídica global?

Cuando empecé a ejercer, escaseaba la presencia de mujeres en puestos de dirección y observaba que muchas de las mujeres con las que me cruzaba no se habían hecho madres hasta pasados los cuarenta años o bien habían sido madres muy jóvenes y contaban con mucho apoyo familiar, algo que no era posible para mí, ya que mi familia vivía en Francia.
Siento que durante mucho tiempo trabajaba a doble turno, ya que me encargaba de una parte importante de las responsabilidades familiares, tanto del cuidado de mi hija, como del resto de la familia.
Tuve que reducir drásticamente el tiempo que podía destinar a mi desarrollo personal para poder dedicarme a mi profesión y a mi vida familiar, pero mereció la pena.
¿En tu experiencia qué tanto ha variado la cultura y mentalidad de los despachos en España?
A lo largo de mis más de 30 años de ejercicio profesional, he visto cómo mis compañeros españoles se asociaban de distintas formas, con compañeros especialistas en otras áreas del derecho para crear valor, aportar una solución global y adecuarse a las necesidades de sus clientes.
También he notado un esfuerzo por ser más transparentes.
¿Cuál es el real y verdadero papel de la abogacía dentro de la sociedad actual?
Más que nunca, los abogados son actores políticos de primer orden en nuestras democracias, ya que participan en el debate público y actúan como defensores de los derechos humanos y las libertades fundamentales, que están cada vez más sometidos a tensiones y amenazas.
En pocas palabras…
¿Qué es lo más inteligente que te han dicho nunca (y quién lo dijo)?
“Todo lo que necesitas es un plan, diseñar una hoja de ruta y el coraje para seguir adelante hasta tu destino” Me lo dijo Mario Stasi, quien fue decano del colegio de abogado de Paris cuando empecé a ejercer.
¿Quién (para bien o para mal) ha sido la persona que más ha influido en tu carrera? ¿Por qué?
Para bien, mucha gente, en particular Antonio de Anzizu Furest, el padre de mi hija, un gran procurador que hizo evolucionar y modificó profundamente la procuraduría. Me ha inspirado durante más de veinte años gracias a su rigor profesional, su constancia, su verdadera humildad y su profundo sentido del bien común.
Para mal, los he olvidado.
¿Cuáles son los valores éticos sobre los que trabajas a diario?
La perseverancia, el compromiso, la lealtad, una gran capacidad de escucha y una organización rigurosa son formas de respetar a las personas con las que compartes un proyecto profesional.
¿Qué te preocupa de la IA?
Me preocupa que no seamos capaces de vislumbrar cuál será su límite y quién lo controlará.
También me preocupan aspectos relacionados con el origen de su fabricación, su impacto en los derechos humanos, en los ámbitos laboral, ecológico y democrático.
¿Una canción?
“The Magnificent Seven” – The Clash.
¿Un libro?
“La vida instrucciones de uso” de Georges Perec.
¿Se te da la cocina, cuál es tu platillo estrella?
Me gusta cocinar y descubrir la gastronomía de otros países, pero solo cocino los fines de semana. Suelo alternar entre la cocina japonesa, la cocina de Oriente Medio, la cocina mediterránea y, por supuesto, los clásicos de la cocina francesa.
¿Un recuerdo de la infancia?
Cada verano, mi padre nos despertaba a mi hermano y a mí a medianoche, el día de luna llena, para bañarnos en el mar a la luz de la luna. Nos decía que teníamos que darnos un baño de luna para estar sanos. Volvíamos a la cama húmedos, pero felices por haber compartido un momento especial.
¿Una clave para el éxito?
Rodearte en lo personal y lo profesional de gente apasionada y con valores, que sabe adónde va, y que se esfuerza con alegría y determinación para conseguir sus retos.
¿Qué te inspira?
Aunque suene a tópico, para mí la belleza de la naturaleza es una fuente de inspiración. La inspiración proviene de las cosas bellas, y la naturaleza es una de ellas.
Y, además, encontrarme cara a cara con la naturaleza me da fuerza, y me vuelve a reponer en la simplicidad, en lo esencial.
¿Un mensaje a las nuevas generaciones de abogados?
Les diría que, para ser un buen abogado, es necesario tener una auténtica pasión por la abogacía, ser capaz de formarse a lo largo de la vida profesional, tener un pensamiento crítico agudo, mucho sentido común, y una excelente capacidad de comunicación y de escucha.