La firma peruana Campos / Arbitraje e Infraestructura (CAI) ha promovido a Carlos Diez a socio. Con su incorporación, la sociedad de la firma pasa a cuatro miembros, junto con Alex Campos, Rodrigo Urrutia y Carla De Los Santos. De esta manera, la firma amplia su estructura de liderazgo para atender controversias y decisiones críticas en proyectos de construcción e infraestructura.
Diez llegó a CAI en 2015 y ha construido su carrera dentro de la firma alrededor de controversias complejas de construcción. Su práctica se concentra en reclamos de plazo y disrupción, análisis de ruta crítica, contratos FIDIC y NEC en obra pública, juntas de resolución de disputas y arbitraje ICC, principalmente para grupos constructores internacionales. Chambers & Partners lo ha reconocido como Associate to Watch en seis ediciones consecutivas y figura en Lexology Index en la categoría de construcción.
Su promoción es también la historia del crecimiento de CAI. Cuando Diez llegó a la firma, en 2015, el estudio tenía una estructura mucho más pequeña. Desde entonces, CAI creció hasta su configuración actual y él creció con ella: se formó en el estudio, cursó un LL.M. en Georgetown University y regresó en 2023 como asociado principal para liderar su propio equipo. El nombramiento no responde a una incorporación externa, sino a una línea de carrera recorrida íntegramente dentro de la firma.
“Carlos no solo se formó bajo nuestra manera de entender la profesión. También contribuyó a modelarla, con valores que hoy forman parte del trabajo del estudio: la cercanía con el cliente, la atención al detalle y la capacidad de encontrar nuevas respuestas frente a problemas complejos”, señaló Alex Campos, socio fundador de CAI.
Esa forma de trabajar ha marcado especialmente la práctica de Diez en proyectos que atraviesan momentos críticos. En esos escenarios, su aproximación busca trascender la discusión estrictamente jurídica y comprender cómo interactúan el contrato, la ingeniería, las variables económicas y las decisiones que pueden modificar el curso de una controversia.
Para CAI, la ampliación de la sociedad responde a la realidad de su mercado. En construcción e infraestructura, los problemas legales, técnicos, financieros y operativos suelen converger, y una sociedad más amplia permite reunir experiencias y perspectivas distintas alrededor de una misma responsabilidad frente al cliente, con mayor capacidad para anticipar escenarios y acompañar decisiones de mayor complejidad.
“Las distintas trayectorias y perspectivas nos permiten poner a prueba los supuestos desde varios ángulos, manteniendo una misma manera de servir al cliente y de tomar decisiones complejas”, señaló Carla De Los Santos, socia de CAI, para quien esa complementariedad es parte importante de la siguiente etapa de la firma.
La incorporación de un cuarto socio marca así una nueva etapa para CAI. Más que ampliar su estructura, la firma busca profundizar una forma de trabajo en la que especialización, criterio y cercanía permitan transformar situaciones complejas en mejores alternativas de decisión para sus clientes. Diez lo resume desde la experiencia que ha definido buena parte de su práctica: “Con el tiempo entendí que el cliente no necesita únicamente una respuesta jurídica. Necesita recuperar el control y volver a tener opciones”.