Aspectos fundamentales de un Contrato de Licencia de Software

14 de marzo de 2024 |
Por Diego Ignacio Gómez, sénior corporate counsel experto en la gestión de asuntos legales en América Latina y el Caribe

Tratar con contratos de licencia de software puede ser una tarea compleja, pero con un enfoque pragmático podemos encontrar la salida hacia una comprensión más clara y práctica. Primero que todo, debemos entender que el software es un conjunto de programas, datos y procedimientos que permiten realizar diversas tareas en una computadora u otro dispositivo electrónico. En términos generales, el software es la parte no física de un sistema informático, que le indica al hardware (componentes físicos de la computadora) qué hacer y cómo hacerlo.

Un contrato de licencia de software (Software License Agreement, en inglés) es una pieza fundamental en el mundo moderno de la tecnología, especialmente para los desarrolladores y las empresas que ofrecen servicios de software. Es un documento legalmente vinculante que establece los términos y condiciones para el uso del software, protegiendo tanto los derechos del desarrollador como los del usuario final. En un mundo cada vez más digitalizado, donde el software es una parte integral de la vida personal y empresarial, comprender la importancia y los detalles de estos contratos es crucial para todos los involucrados.

A diferencia de otros contratos, los contratos de licencia de software rigen el uso y la distribución de software (intangible) y no de bienes o servicios físicos. Además, estos contratos a menudo incluyen términos complejos que establecen restricciones sobre el uso del software.

Para los desarrolladores de software, estos contratos son una herramienta vital para proteger su trabajo e inversión en la creación y desarrollo del software. Permiten a los desarrolladores controlar cómo se utiliza su software y quién tiene acceso a él. Sin un contrato de licencia de software adecuado, los desarrolladores corren el riesgo de que su trabajo sea utilizado de manera indebida o copiado sin su consentimiento, lo que podría resultar en pérdidas financieras significativas y daños a su reputación.

Por otro lado, para los usuarios finales del software, estos contratos proporcionan una guía clara sobre cómo pueden utilizar el software de manera legal y ética. Les ayudan a comprender cuáles son sus derechos y responsabilidades en relación con el software que están utilizando, así como las posibles consecuencias de no cumplir con los términos del contrato.

En vista y considerando lo anterior, al redactar un contrato de licencia de software, se deben considerar varios elementos clave para proporcionar claridad y proteger los intereses tanto del licenciante como del licenciatario, dentro de los cuales nombro los que a mi juicio son los más importantes a considerar:

  • Concesión de licencia: Este contrato otorga al licenciatario un tipo específico de licencia para el software. La licencia puede ser: a) No exclusiva: Esto significa que otros también pueden usar el software, b) Exclusiva: En este caso, el uso está limitado únicamente al licenciatario, y c) Restringida: Aquí se imponen ciertas restricciones de uso al licenciatario, que incluyen acciones como instalar, copiar, modificar o compartir el software, y/o restricciones o reglas, como la prohibición de ingeniería inversa o descifrar el código del software.‍
  • Derechos de propiedad intelectual: Se refiere a la propiedad y los derechos legales asociados con la propiedad intelectual del software. Estos derechos determinan quién controla y usa el software y qué restricciones se aplican para usarlo. Aclarar estos derechos en el contrato es crucial para proteger y prevenir disputas sobre la propiedad o el uso.‍
  • Términos de pago: Determinan cómo el licenciatario debe pagar por el software, incluido el monto de la tarifa, el cronograma de pagos y las consecuencias de pagos tardíos o fallidos.‍
  • Mantenimiento y soporte: Esta sección determina en qué medida, si es que hay alguna, el licenciante proporciona servicios de mantenimiento y soporte. Se indica si estos servicios están incluidos en la tarifa de la licencia o están sujetos a una tarifa adicional. También se mencionan cualquier limitación o exclusión de responsabilidad para servicios de soporte.‍
  • Actualizaciones y mejoras: Indican si se pondrán a disposición del licenciatario actualizaciones, mejoras o nuevas versiones del software, y, de ser así, si se están poniendo a disposición de forma gratuita o por una tarifa adicional.‍
  • Garantía y renuncia: Esta sección establece los estándares de calidad para el software y describe los recursos disponibles si estos estándares no se cumplen. Incluye garantías de funcionalidad, compatibilidad, seguridad y precisión, así como renuncias de limitaciones y excepciones. Comprender estas condiciones es importante para la credibilidad y la gestión de riesgos legales.
  • Confidencialidad: Incluye disposiciones para proteger la información confidencial que se comparte en virtud del contrato de licencia y establece las obligaciones de ambas partes con respecto al manejo, uso y divulgación de información confidencial.‍
  • Terminación: Esta cláusula debe especificar qué acción debe tomar el licenciatario cuando se termine el contrato. Por ejemplo, puede ser necesario que el licenciatario destruya o desinstale el software.
  • Ley aplicable: Se refiere a las leyes del país que son responsables de interpretar y hacer cumplir el contrato. Define el marco legal para resolver disputas y aclara los derechos y obligaciones de las dos partes.

En conclusión, los contratos de licencia de software no solo son documentos legales, sino salvaguardas indispensables que garantizan la integridad y la equidad en el ecosistema digital. Al proporcionar una guía clara y establecer términos justos, estos contratos promueven la innovación y protegen los intereses de desarrolladores y usuarios por igual.