Aitor Prado: “La trasformación digital es utilizar la tecnología para conseguir una ventaja competitiva que revolucione un sector tan “tradicional” como el legal”

“Los clientes siempre buscan ese plus de confianza plena y disponibilidad profesional”
27 de septiembre|
Por Heidi Maldonado

Se dedica a tratar temas de propiedad intelectual, lo que le ha llevado a meterse de lleno con la inteligencia artificial y los retos que representa, “todo comenzó con un pequeño trabajo en la universidad y desde entonces no he parado ni pienso hacerlo”. Es miembro fundador del Blog de Derecho y Nuevas Tecnologías TicsLaw, un espacio que nació como un mecanismo “que nos obligará a estar al día con las novedades tecnológicas para hacernos reflexionar”.

Hoy conversamos con Aitor Prado Seoane, quien como abogado cree que la tecnología puede ser el mejor amigo del jurista de hoy en día. Además, es programador y desarrollador de software, “una experiencia que ha enriquecido mucho mi formación”. Se describe como una persona muy curiosa que desde pequeño le ha gustado hacerse preguntas y allanar el camino hasta poder responderlas. Con él hablamos del porqué es tan importante la transformación digital en el sector jurídico, de cuáles son esos problemas en los que la tecnología ha intervenido y qué están buscando los clientes de ahora.

¿Por qué se dice que la inteligencia artificial está cambiando la forma de pensar de los abogados?

Bajo mi perspectiva esto ya es una realidad. Quiero decir, el cambio ya se está produciendo cuando podemos ver proyectos financiados por despachos grandes en los que se intenta que el procesamiento de la información y su uso sea lo más rápido posible. Al final, ¿quién no querría quitarse de encima tareas monótonas en cuestión de segundos para poder dedicar ese valioso tiempo a cuestiones de mayor relevancia?

Ya existen herramientas dotadas con un elemento de IA que son capaces de encontrar el fallo judicial más frecuente de una cuestión concreta como también saber qué tribunal es más favorable a sentenciar en cierto sentido o en otro. Por lo tanto, el cambio es increíble de cara a conocer, recopilar y procesar mayores volúmenes de información.

¿Por qué es tan importante la transformación digital en el sector jurídico y cómo lo ves en el futuro?

En ocasiones para algún sector más conservador el termino transformación digital pasa por digitalizar un despacho, digitalizando expedientes y haciendo alguna que otra reunión por zoom. No obstante, la trasformación digital es muchísimo más, es utilizar la tecnología para conseguir una ventaja competitiva que haga que se revolucione un sector muy “tradicional” y por supuesto se pueda proporcionar un mejor servicio a nuestros clientes.

¿Cómo los abogados y el sector legal en general pueden aprovechar las herramientas impulsadas por la IA para obtener mejores resultados?

Existen muchas herramientas para optimizar nuestros resultados, pero antes de utilizarlas el jurista moderno debe entender los riesgos y beneficios que supone la adopción de este tipo de herramientas y del mismo modo “ensuciarse la corbata” con al menos un conocimiento básico de lo que supone la programación y las técnicas y métodos que se implementarán en nuestro despacho para mejorar nuestros servicios. No estoy hablando de saber programar, pero si estoy hablando de saber identificar ciertos conceptos y aplicarlos.

¿Crees que la tecnología se ha convertido en un salvavidas del sector jurídico?

Creo que está ayudando mucho a que se revitalice el sector de cara al lanzamiento de nuevos modelos de negocio que pueden llegar a funcionar realmente muy bien. Por poner algunos ejemplos, podríamos hablar de la creación de marketplace jurídicos, o proyectos más concretos como solventar el problema de la financiación de los litigios.

¿Cómo se adaptó el sector legal, desde la innovación y la tecnología, en este nuevo contexto?

Solamente se ha adaptado tecnológicamente a este nuevo contexto un 35 % de los despachos de EE.UU. y UE, aplicando herramientas y metodologías “agile” que dinamizan y estructuran de manera óptima toda la actividad que puede generar un despacho. Quizás la peor parte de todo esto se la hayan llevado los tribunales donde a veces los medios con los que se cuentan no son suficientes.

“La necesidad de actualización tecnológica en el sector legal siempre ha existido y la pandemia lo que ha hecho es acelerar el requerimiento de esa innovación” … ¿Estás de acuerdo con esta afirmación, qué opinas al respecto?

Esto me recuerda a una pequeña historia. Hace unos tres años mi compañero Aitor Mora y yo planteamos la idea de negocio de un programa de emprendimiento el cual era transformar digitalmente un despacho tradicional y pasarlo directamente a un modo 100 % online, sin sede fija, automatizando procesos y sobre todo abaratando ciertos costes fijos. Algún compañero nos llegó a decir que eso no tenía futuro, que no era lo suficientemente “disruptivo”. Creo que la necesidad siempre ha estado ahí lo que ocurre es que no se ha sabido detectar esa necesidad.

Posteriormente, la pandemia llegó y pilló a muchos sectores sin actualizar, lo que les ha llevado a “actualizarse o morir”, empresarialmente hablando.

¿El legaltech es un mal necesario o por el contrario abre un mundo de posibilidades (y de negocios) a quienes lo sepan aprovechar?

Se suele decir que no hay mal que por bien no venga, y creo que viene muy bien al caso. Al final el legaltech pretende dar un giro a un negocio tradicional como es el sector legal proporcionando una nueva visión en cuanto a los procesos que se llevan a cabo. La razón es ir descomponiendo las labores que día a día se realizan y de todas ellas “automatizar” las que sean posibles. De esta automatización se pueden generar nuevos modelos de negocio y formas de trabajar, lo que puede producir a su vez una ventaja competitiva dentro del sector.

¿Cuáles crees son esos problemas ya identificables en los que la tecnología ha intervenido y ha mejorado la práctica en las asesorías jurídicas?

Uno de esos “problemas” a mi juicio viene motivado por la gran cantidad de información que se debe identificar, almacenar, y procesar. Lo que conlleva a que se pierda tiempo en ese tipo de labores. También a la hora de verificar y firmar documentación importante e incluso reunirse en un lugar específico, la tecnología está ayudando a mejorar la práctica en las asesorías.

¿Desde tu experiencia cómo los abogados están orientando sus servicios legales?

En despachos más grandes la tendencia es la fidelización y la venta cruzada con los clientes, de modo que si requieren tus servicios para un asunto concreto puedas ofrecerle, debido a la buena llevanza del asunto anterior, asesorarle para otros temas. En despachos más pequeños, la fidelización tiende a ser más “personal” y por el boca a boca se realiza una labor de marketing importante. No obstante, al ser despachos unipersonales, a veces puede ser difícil ofrecer ciertos servicios simplemente porque no se conocen todas las ramas del derecho en profundidad, una circunstancia que en despachos grandes no sucede porque tienden a abarcar casi todas las ramas.

Si pudieras mencionar tres formas de cómo competir en el mercado legal, ¿cuáles serían?

En primer lugar, la ultra especialización, cada vez resulta más complejo posicionarse y competir en un mercado generalista, así que una forma de diferenciarse es estar muy orientado a una materia concreta y obviamente ser un experto en la misma.

En segundo lugar, la búsqueda de la diferenciación, en un mercado tan fragmentado resulta difícil seguir una estrategia basada en el precio por lo que en ese caso habrá que competir en otro campo. La diferenciación en los servicios que se prestan, a mi modo de entender no es lo mismo que nos soliciten un contrato de compraventa a que prestemos un servicio mejorado a la hora de realizar un contrato de compraventa con elementos visuales y adaptado al lenguaje de nuestros clientes.

En tercer y último lugar, realizar una labor previa de competidores en el sentido de comprobar qué hacen bien y qué no hacen tan bien el resto de los jugadores dentro del mercado. De esta forma podremos detectar fortalezas y debilidades y ajustaremos nuestra estrategia según esos factores.

En esta nueva normalidad, el teletrabajo se ha impuesto como una manera de sobrevivencia no solo en el sector legal sino en cualquier industria, pero hay riesgos asociados a esta modalidad, entre ellos, la ciberseguridad…¿Cuál es tu reflexión en relación con este tema? ¿Qué medidas se deben tomar, desde tu experiencia, para evitar ser víctimas de incidentes de seguridad?

Es una realidad que ha llegado para quedarse, aunque en ciertos sectores se esté pensando en la vuelta total a la presencialidad. Ha supuesto mucha libertad para el trabajador y puede suponer del mismo modo un ahorro en costes interesante para la empresa pese a los riesgos en materia de ciberseguridad que comentas. Como medidas a tener en cuenta recomendaría: mantener actualizados los equipos de trabajo, aportar cierta formación a los trabajadores sobre los riesgos que puede conllevar una brecha de seguridad en la empresa y por ello mi recomendación en el uso de VPN más un escritorio remoto que nos permita desde nuestros hogares conectarnos a nuestro equipo ubicado en las sedes respectivas. Esto unido a un uso responsable de las contraseñas, y cierta alerta de cara a no conectarnos a redes públicas; creo que hacen unas medidas básicas de cara a evitar incidentes de seguridad.

¿Qué buscan los clientes de ahora?

Los clientes siempre buscan lo mismo, buscan la solución a su problema y si puede ser por un módico precio muchísimo mejor. Sin embargo, en un sector tan competitivo siempre buscan ese plus de confianza plena y disponibilidad profesional. También existen otros clientes que no solamente buscan la solución al problema, sino que quieren una solución específica y que cualquier otra solución no termina de convencerles sobre todo cuando hablamos de soluciones a un problema que está por llegar y se solicita cierto asesoramiento preventivo.

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