HSF Kramer cerró su primer ejercicio fiscal como firma fusionada con unos ingresos de 2.400 millones de dólares (1.800 millones de libras esterlinas) y un beneficio de 850,8 millones de dólares (633,9 millones de libras). El beneficio por socio (PEP) se situó en 2,1 millones de dólares (1,5 millones de libras), una cifra que la propia firma advierte no es directamente comparable con los resultados previos de sus dos integrantes, debido a los distintos ejercicios fiscales y a la metodología de reporte heredada de Kramer Levin.
El período de referencia, del 1 de mayo de 2025 al 30 de abril de 2026, incorpora el rendimiento de 12 meses completos de la antigua Herbert Smith Freehills y 11 meses de la antigua Kramer Levin. El PEP resultante se ubica entre las cifras que ambas firmas reportaron por separado en sus últimos ejercicios antes de fusionarse: un 7 % por encima de la 1,4 millones de libras que declaró Herbert Smith Freehills en su ejercicio fiscal 2025, y un 12,5 % por debajo de los 2,4 millones de dólares que reportó Kramer Levin en 2024, la menor de las dos firmas.
Justin D’Agostino, director ejecutivo global de HSF Kramer, afirmó que las capacidades transatlánticas y transpacíficas de la firma fusionada “nos han impulsado a una nueva liga”. Añadió que “siempre confiamos en que la fusión de Herbert Smith Freehills y Kramer Levin sería una combinación perfecta, pero el éxito de la integración ha superado con creces nuestras expectativas”. D’Agostino señaló además que la firma superó sus objetivos financieros para el ejercicio, con ingresos por sinergias que más que duplicaron la meta fijada en el momento de la fusión, y que el crecimiento fue generalizado por regiones, con avances de doble dígito en Asia y EMEA y “otro año muy sólido” en el Reino Unido.
Incorporaciones y prioridades de crecimiento
La firma sumó 51 nuevos socios a nivel global durante el año, 15 de ellos en Estados Unidos, mediante contrataciones externas y una ronda de 25 ascensos internos. Entre los fichajes más relevantes figuran Burr Eckstut, procedente de White & Case, incorporado en Nueva York para dirigir la práctica de transacciones tecnológicas en EE. UU., y un trío de socios de fusiones y adquisiciones procedentes de Paul Hastings, también en Nueva York.
De cara al próximo ejercicio, HSF Kramer centrará su crecimiento en energía, capital privado, defensa en demandas colectivas y reestructuración y situaciones especiales, con foco en fondos globales, capital de pensiones e inversores en infraestructuras. En Estados Unidos, la firma buscará ampliar su oferta de energía e infraestructura en Texas, sus equipos de litigios y apelaciones en Washington D.C., y su plataforma tecnológica en Silicon Valley.
En materia de inteligencia artificial, la firma lanzó Legora en toda la organización y en octubre incorporó en Nueva York a Ilona Logvinova como su primera directora global de IA.
Temporada de resultados en el sector legal
HSF Kramer se suma así a una larga lista de firmas que han presentado sus balances anuales en las últimas semanas. Clifford Chance registró ingresos de 2.600 millones de libras (+9 %) y un PEP de 2,3 millones de libras (+9 %), en su cuarto ejercicio consecutivo de crecimiento. CMS facturó 2.173 millones de euros, un 4,8 % más. DLA Piper disparó su PEP un 19,6 %, hasta 4,14 millones de dólares, con ingresos de 4.600 millones. A&O Shearman mantuvo una facturación estable en 3.700 millones de dólares, pero elevó un 12 % su beneficio por socio, hasta 2,9 millones. Bird & Bird facturó 702 millones de euros (+4 %), aunque su PEP retrocedió un 1,5 %. Fieldfisher cerró con 398 millones de libras (+4 %) y un PEP de 975.000 libras, un 3 % por debajo del ejercicio anterior.