Linklaters incorporó a Christopher Boehning y Daniel Levi, procedentes de Paul Weiss, para liderar su práctica de disputas en Nueva York. Boehning asume la presidencia de las prácticas globales de deporte y de litigios estratégicos en Estados Unidos. Levi se suma como socio en el área de litigios, arbitraje e investigaciones, que en Linklaters cuenta con 400 abogados.
Boehning permaneció más de 30 años en Paul Weiss. Levi, más de 25. En su antigua firma, Boehning codirigía las prácticas de deporte, internacional y seguros, y presidía arbitraje internacional. Entre sus clientes figura la FIFA, para quien actuó como asesor principal en varios asuntos, incluida la obtención de 201 millones de dólares en concepto de compensación por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Boehning litiga en disputas comerciales complejas, seguros, enforcement regulatorio e investigaciones internas, con clientes en los sectores financiero, farmacéutico, químico y energético. Levi cubre product liability, litigios de seguros, disputas de M&A y arbitraje internacional, con actuación en tribunales estatales y federales en todas sus fases, además de investigaciones regulatorias civiles y penales y casos de whistleblowers.
La incorporación eleva a 55 el número de socios de la práctica estadounidense de Linklaters, un incremento del 77% desde el ejercicio fiscal 2022. La firma declaró que sus ingresos en Estados Unidos se han más que duplicado desde 2021, y que el beneficio se ha cuadruplicado en el mismo periodo.
El fichaje se suma a una secuencia de movimientos en Nueva York: en 2024, Linklaters incorporó al presidente de las Américas, George Casey, junto con un equipo de fusiones y adquisiciones de seis socios procedente de la extinta Shearman & Sterling. Ese mismo año sumó un equipo de arbitraje de Paul Hastings en Washington, liderado por Joseph Profaizer, y un grupo de cuatro socios de finanzas de A&O Shearman. El año pasado se incorporó un equipo de litigios de cuatro socios procedente de la boutique Patterson Belknap Webb & Tyler, liderado por Adeel Mangi.
Casey, quien encabeza la operación estadounidense de la firma, situó el fichaje en la lógica de la demanda del cliente: “Refuerzan nuestra oferta en un momento en que los clientes buscan capacidad de primer nivel en todas las prácticas, y consolidan el impulso que hemos generado”.
El movimiento coincide con una expansión generalizada de las prácticas de deporte entre firmas de primer nivel, impulsada por el aumento de la inversión de capital privado en el sector. Esta semana, Paul Hastings lanzó una práctica global de deporte dirigida por Mark Zerdin, procedente de Slaughter and May. En abril, Simpson Thacher incorporó a tres socios de deporte, entre ellos Michael Kuh, de Hogan Lovells, y Eric Geffner, de Sidley Austin. Paul Weiss, la firma de origen de Boehning y Levi, había formalizado su propia práctica de deporte a finales del año pasado.