Jorge Pérez Alati, de PAGBAM: “El liderazgo de hoy hacia el futuro es mantener la posición de la firma en el escenario de los mejores estudios jurídicos regionales”

“Anticipo una gran actividad para Argentina a partir de 2023, llegaremos en muletas, pero lo mejor está por venir”
24 de octubre de 2022 |
Por Heidi Maldonado

Hoy nuestro invitado en el ciclo de entrevistas a los managing partner más destacados de Iberoamérica es Jorge Pérez Alati, socio fundador de la firma argentina Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen (PAGBAM).

Jorge ha sido reconocido internacionalmente como uno de los más experimentados abogados transaccionales de la Argentina y es uno de los juristas que no solo me insistió, durante nuestra conversación, en lo complicadas que pueden ser algunas de mis preguntas, sino que me demostró por qué PAGBAM está considerado como uno de los mejores estudios de la región.

Pérez Alati es de los que piensa que es mejor aprender de los errores ajenos y tratar de no equivocarse, confesó que retener y obtener talento junto con la innovación y la tecnología son los grandes desafíos de las firmas, además de dejar claro que ve a la región en el 2023 muy complicada en las áreas que él lidera. La pandemia le enseñó que podía vivir y trabajar en su casa, fuera de la oficina. Algo que hasta ese momento le parecía inconcebible. Finalmente me comentó que lo inspiran los mismos principios que hicieron que estudiara abogacía: la idea de tratar de cambiar el país en aquellas cosas que no funcionan adecuadamente y dejar alguna marca en lo que hace.

“Describirse a sí mismo es algo tremendo. En cualquier aspecto, es una pregunta muy difícil. Como ustedes saben, todos los abogados nos consideramos un poco “prima donnas”. Así que cualquier descripción pecaría seguramente de una gran arrogancia. Dicho esto, mi visión respecto de mi persona es la opuesta, ya que pienso que la virtud está en la modestia y en el respeto a todos los que nos rodean. En cuanto a lo profesional siempre he querido hacer más que los demás. Siempre esforzarme más, siempre trabajar más. Siempre tratar de elevar la vara”.

¿Cuál crees es tu papel como líder de una firma como Pérez Alati?

Querría aclarar que a partir del año 2015 nuestro estudio comenzó un periodo de transición donde los cuatro socios fundadores que iniciamos esta sociedad el 1 de agosto de 1991 nos pusimos como objetivo pensar el futuro de la firma. Es así que desde hace ya unos años la administración del estudio está en manos de un Comité Ejecutivo que es reelegido por el voto de los socios cada dos años. El mismo maneja el estudio en estos momentos, y ha sido reelegido recientemente. Asimismo, ellos se han propuesto también buscar nuevos liderazgos previo a las próximas elecciones.

En mi caso, mi rol hoy es el de presidente del denominado Comité de Dirección. Este comité tiene funciones limitadas y acotadas que hacen más bien al control de ciertos aspectos fundacionales, definidos en el estatuto, además de aprobar la remuneración de los miembros del Comité Ejecutivo. Todo el resto está en manos del Comité Ejecutivo, o “Management Committee”.

Durante los años en que ejercí el management del estudio, siempre me preocupé de que las decisiones fueran consensuadas entre varios de los socios que demostraban mayor interés en la administración de la firma. Claramente un estudio del tamaño del nuestro no solamente descansa en un “managing partner”, sino además en la cantidad de comités que controlan diferentes áreas del estudio.

Asimismo, siempre discutíamos diferentes proyectos que hacían al futuro de la firma. En lo que podría denominar el “micro management”, mi función fue más bien la de administrar egos. Y tratar de reconocer los lucimientos personales, y destacar los éxitos colectivos. Los estudios de este tamaño pueden hacer que muchos se puedan lucir, gracias al esfuerzo y trabajo de numerosos equipos de abogados. Desde el más joven hasta el más senior.

El liderazgo de hoy hacia el futuro es claramente mantener la posición de la firma en el escenario de los mejores estudios jurídicos regionales, y claramente superarse.

¿Qué balance haces de tu gestión, a la fecha, en cuanto a errores y aciertos?

Nuevamente una pregunta difícil para que yo la conteste. Sería muchísimo mejor que esta pregunta fuera respondida por otros abogados de la firma. ¡Errores seguramente debo haber cometido!

Claramente soy de los que piensan que es mejor aprender de los errores ajenos. Aunque hoy está de moda decir, sobre todo de parte de todos los exitosos fundadores de empresas de tecnología, que han aprendido mucho de sus errores. Está bien, me parece claro, pero me parece muchísimo mejor aprender de los errores ajenos, y, entonces, tratar de no equivocarse.

En cuanto a aciertos, creo que la posición que tiene el estudio es una definición de éxito. Pero claramente no es un éxito personal. Este estudio jurídico fue y es un proyecto colectivo.

Así que, como dije antes, si hay un éxito, es el éxito de todos. Es ese afán de sentir la insatisfacción permanente, que es algo que todos los miembros del estudio sentimos y tenemos asumido.

¿Cuáles son los tres principales retos y desafíos, desde tu visión, para mantener a la firma en una posición de liderazgo?

Para resumir los retos y desafíos en tres, como indica la pregunta, creo que los mismos serían:

(i) retener y obtener talento. La profesión ha ido cambiando. Los abogados han ido cambiando. Los abogados jóvenes comprendiendo a aquellos que se han recibido en los últimos 10 años, tienen definiciones de éxito diferentes a las que tuvimos nosotros cuando empezamos a trabajar. Nuestro ideal de éxito era hacer carrera en la organización en la que comenzamos a desempeñar nuestra actividad profesional.

Hoy las expectativas han cambiado. Y no es un tema únicamente de remuneración. (Es cierto que en la Argentina sus recurrentes crisis generadas por algunos gobiernos han hecho que las remuneraciones de los abogados no sean óptimas. En realidad, están lejos de ser óptimas).

Vemos que esas mismas diferencias de expectativas también ocurren en firmas de abogados de Estados Unidos, aún en New York, donde nadie puede decir que las remuneraciones sean malas.

Me parece que el problema está en que la definición de éxito y felicidad de las nuevas generaciones tiene una definición diferente. Nuestro desafío es interpretar esa aspiración. Parecería que el “driver” no es solamente la remuneración, tampoco es el trabajo flexible, entendiendo este por pasar más días de la semana en “home office” que en actividades presenciales. Hay mayor demanda de flexibilidad en cuanto a tiempo libre y vacaciones, y seguramente existen otras expectativas. Debemos interpretar y asumir esas aspiraciones.

Esta cuestión interpela, en mi opinión, a casi todos los estudios jurídicos. Hay un modelo que tenemos que empeñarnos en cambiar. Pero aun cuando tratamos de hacer la vida de los abogados muchísimo más atractiva, con cantidad de actividades de formación académica, así como extracurriculares, creo que debemos esforzarnos para que aquella vocación con la cual abrazamos la carrera de abogacía no se frustre con los nuevos talentos.

(ii) la tecnología claramente es un desafío. Sin embargo, es un desafío atractivo. Por suerte el tipo de estudio nos permite dedicar recursos a estudiar y analizar lo que está ocurriendo en otros países.

Y nos permite desarrollar nuestros propios sistemas. Así como adquirir nuevos sistemas y tratar dentro de la medida de las posibilidades estar en una posición de liderazgo tecnológico.

(iii) el tercer desafío es superar día a día el nivel de formación. Todos estos estudios podrán tener la mejor tecnología, y los abogados más talentosos, pero claramente todos tienen que saber derecho. El mundo cambia, cambia aceleradamente, y nuestro país además cambia día a día con nuevas normas generadas por gobiernos que no tienen planes de acción y trabajan en la coyuntura sin ningún tipo de orientación y viendo de paliar los daños que los mismos funcionarios causan con medidas que para un observador que vea esto desde algún grado de distancia parecerían una locura.

Para ello, es muy importante que mantengamos los cursos de capacitaciones internas, pero también es necesario que los abogados estén motivados para aprender todas estas nuevas herramientas.

¿Aterrizaron en Chile, son la única firma argentina que lo ha hecho, cómo les ha ido hasta el día de hoy, se plantean llegar a otros mercados en los próximos años?

Chile es un país fantástico. Fuera de lo ocurrido en las últimas elecciones presidenciales, donde a partir de los movimientos sociales de octubre de 2019 se desarrolló una, a mi modo de ver, injusta crítica al modelo económico que lo llevó a ser un país que partía con unos niveles de pobreza brutales, a un desarrollo claramente destacable y observable. No es algo que solamente lo digan las estadísticas. Viajar por Chile, estar en la capital o en el interior, puede evidenciar lo que ha hecho ese país con años de estabilidad y coherencia con gobiernos de distinto signo político.

Pero pareciera ser que quedaban demandas insatisfechas. O podría ser que ese bienestar generó nuevas demandas.

El problema es que lo propuesto por las nuevas autoridades parece no ir por el camino adecuado. El rechazo tan importante a la Constitución proyectada, demuestra que, a pesar de haber querido un cambio, los votantes chilenos imaginaron algo bastante mejor que las propuestas disociantes de una izquierda alocada.

Fuera de esto, la idea de abrir una oficina en Chile ha sido totalmente exitosa. Ese éxito también se debe a los socios locales. En cuanto a Chile, a pesar de todo, basta leer los resúmenes de operaciones que publican los diferentes directorios legales, para darse cuenta que aún después de la polémica elección presidencial, Chile sigue concitando el interés de inversores extranjeros. Claramente no es lo mismo con los inversores locales. Pero desde el punto de vista de la actividad jurídica, el mercado chileno sigue siendo un mercado activo.

Comparen ustedes la cantidad de operaciones de envergadura que se publican en Argentina y verán que Chile sigue ganando con creces en esa comparación.

Respecto a nuevos horizontes, en efecto, estamos justamente analizando abrir una oficina en otro país. Lo cual será anunciado próximamente.

Desde la innovación y la tecnología, ¿cómo están orientando sus servicios legales?

La innovación y la tecnología son grandes desafíos. Pero son retos tentadores. Es algo que nos apasiona, y no necesariamente nos atemoriza. Todos habremos pensado en algún momento que un software suplantará nuestro trabajo. Claramente hay sectores de nuestra profesión que ciertos programas los pueden suplir. Hay cantidad de tareas rutinarias y ordinarias que van a ser asumidas por herramientas tecnológicas. De hecho, nosotros hemos desarrollado nuestro propio software en áreas como las de sociedades y defensa de la competencia.

Como toda herramienta de inteligencia artificial, está superándose a medida que el sistema se va utilizando. Luego, nos queda estar atentos, y no dejarnos sorprender.

El cambio llegó a la industria legal y la está transformando, por lo que ahora los despachos no solo deben establecer objetivos firmes y compromisos en cuanto a diversidad e inclusión para el género, la raza, la etnia y la representación LGBTQ +, sino que además deben alinear sus estrategias a los criterios ESG…¿Qué papel juega y jugará la firma en estos desafíos que están marcando el futuro de los servicios legales?

¡Ciertamente esto es un gran desafío! De manera superficial creo que todos nos consideramos plurales e inclusivos. De la misma manera hemos puesto en práctica políticas para poder mostrar que así lo somos y dar testimonio de lo que hacemos.

Sin embargo, solamente luego de haber participado cantidad de miembros del estudio, tanto socios como asociados y personal, en “workshops” que trataban la temática, hemos podido comprender aún más la importancia de la cuestión. El tema es enormemente más profundo que hacer un manual.

En efecto, hemos también participado y colaborado con clientes en talleres de trabajo, donde se abordaba esta temática de manera integral.

En cuanto a la nueva modalidad tan impuesta en el mundo corporativo de ESG, parece más fácil para nosotros cumplir en la medida que lo permite nuestra profesión con las letras E y G. La S parece algo por ahora más inasible en cuanto a la definición del concepto. Por supuesto que decirlo es fácil. Pero imaginarse lo que deberíamos hacer es más difícil. Claramente nuestro compromiso con el medioambiente es algo que lo tenemos imbuido casi en nuestro ADN. Lo mismo que las cuestiones de gobernabilidad. La aplicación de estrictos principios deontológicos siempre nos han guiado por el buen camino. Pero la sostenibilidad en nuestra práctica de derecho no es algo que no lo queramos hacer, todo lo contrario, pero no nos queda claro cómo cumplir con los objetivos esperados.

«Nuestro desafío no es tanto cumplir con la demanda de nuestros clientes sino aquella demanda de nuestros abogados para mejorar su calidad de vida»

¿Cómo ves el panorama en Iberoamérica desde las áreas que lidera la firma para este 2023?

Creo que toda la región está complicada. Países que durante demasiados lustros hicieron todo lo que debían hacer para generar riqueza mediante políticas adecuadas de control del déficit fiscal, apertura de la economía, y fomento de las inversiones, fueron muy exitosos.

Sin embargo, por alguna razón que algún sociólogo deberá explicar, el éxito en esos países fue de alguna manera castigado por los votantes al elegir presidentes de izquierda en Colombia, Perú, Chile y España…

Siempre todos aquellos nuevos próceres de la izquierda atacando a las políticas neoliberales. No me queda claro a qué país de políticas neoliberales atacan. Ya que todos los que aplican políticas neoliberales aparecen en la escenografía universal como países exitosos. De hecho, la juventud de los países que votaron de esa manera quieren ir a países neoliberales como Australia, Nueva Zelanda, Canadá, para no mencionar Estados Unidos, Alemania o los países escandinavos, muy mal sindicados por algunos como países que practican el socialismo.

Y ninguno de estos jóvenes quiere emigrar a Cuba, Nicaragua o Venezuela, que son los que parecen tener una superioridad moral sobre gran parte de esta clase política que ha triunfado en la región. Resulta claramente inexplicable. Algún sociólogo deberá encontrarle una respuesta.

Dicho esto, aun cuando España sufre las consecuencias de un mal gobierno socialista, el corsé que significó su ingreso a la Unión Europea sigue manteniendo a España dentro de la liga de países ordenados fiscalmente. Y eso hace que sigan siendo un mercado atractivo. Y en cuanto a los países de la región soy muy optimista respecto de Argentina para luego de las elecciones presidenciales de 2023.

Cuando hoy todo el mundo habla de populismo, Argentina tuvo el primer populismo duradero a partir de 1946. Y a partir de ese momento, salvo dos intervalos lúcidos, el de Menem y el de Macri, ningún otro gobierno pudo desprenderse de esas perversas políticas.

En virtud de la experiencia acontecida en los últimos años, parecería ser que el modelo impulsado por Perón en 1946 está totalmente agotado, con sus secuelas de pobreza e inflación. Y parecería ser, a tenor de las últimas elecciones de medio término, así como de las encuestas, que la sociedad también está agotada. Así que muy posiblemente veremos a fin de 2023 la eliminación del populismo en la Argentina y la elección de un nuevo y próspero periodo de gobierno. Y auguro años de crecimiento para nuestro país.

No debemos olvidarnos además del estrés que significó para todo el mundo la pandemia, y más recientemente la invasión de Rusia a Ucrania. Además de todos los problemas locales, debemos sumar esto.

Resumiendo: anticipo una gran actividad para Argentina a partir de 2023, llegaremos en muletas, pero “lo mejor está por venir”.

Respecto del resto de los países, no veo una situación reconfortante. Curiosamente, Venezuela, que, desde Chávez hasta el momento, ha sido más que un desastre, su crisis los ha obligado a llevar en estos momentos políticas de un “neoliberalismo salvaje”, para utilizar la terminología de los socialistas que denunciarían esas políticas en cualquier otro país. Pero no las denuncian en Venezuela.

¿Qué prácticas y políticas han puesto en marcha dentro del despacho para favorecer el crecimiento y retener el talento femenino?

Nos sentimos confiados en que las mujeres en el estudio han visto esta perspectiva, ya que son grandes motores de crecimiento. Y no parecería que tenemos un riesgo respecto a la retención de talento femenino, frente al riesgo general apuntado más arriba.

¿Cómo está el porcentaje de paridad dentro de la firma?

Respecto del “head count» total en el estudio, el 52 % son mujeres y el 48 % hombres. En cuanto a abogados, estamos en un 58 % de mujeres y 42 % de varones.

Ahora bien, estas cifras no revelan lo más importante, que es la composición de hombres y mujeres en el denominado “senior rank“. Si bien los órganos de administración, que son los comités que ayudan al management, están compuestos de manera preponderante por mujeres, el comité ejecutivo en este momento está compuesto por varones. Y la cantidad de socios varones supera a la de socias mujeres. Así que ese es un desafío, pero que claramente se va a ir balanceando pronto, ya que el estudio cuenta con un grupo de profesionales mujeres muy potentes, que uno puede ver en el quehacer diario, en cómo escriben en los medios especializados, así como en los medios nacionales, y su participación en diferentes foros. Por lo tanto, confiamos en que esa cantidad de mujeres que supera a los varones, se va a ver pronto reflejada en todos los otros estamentos. Eso no hace más que también reflejar la realidad de la sociedad argentina, donde en la carrera de derecho las egresadas mujeres superan a los varones en cantidad, así como en promedios académicos.

Flexibilidad, innovación, poner en el centro al cliente y a sus necesidades, empatía, un abogado más humano y un cambio de cultura son las tendencias muy marcadas y los ejes en los que debería trabajar el sector legal…¿Qué opinas al respecto?

Así es, creo que nadie podría opinar lo contrario. Siempre definimos al abogado de PAGBAM como aquel que asume el problema del cliente como un tema personal. Sabemos que los clientes vienen a nuestro estudio en busca del mejor asesoramiento legal. Y sabemos además que la razón de ser de nuestro estudio son los clientes.

Por lo expuesto, no parece eso ser en nuestro caso un cambio de cultura. Es lo que siempre hemos definido como la cultura de nuestro estudio. El problema es el balance entre esas necesidades de los clientes y las necesidades propias de cada abogado. Ese balance es el desafío que nuestros estudios deben encontrar.

Las horas de trabajo que invierte un abogado en función de su trabajo en el estudio, que no es más que el trabajo para los clientes, es algo que hace que varios jóvenes encuentren una frustración entre su dedicación profesional y lo que es la necesidad de tener una vida con amigos y una vida familiar más plena. Algo muy diferente a lo que ocurría en nuestra generación. Así que nuestro desafío no es tanto cumplir con la demanda de nuestros clientes sino aquella demanda de nuestros abogados para mejorar su calidad de vida.


En pocas palabras…

¿Qué es lo más inteligente que te han dicho nunca (y quién lo dijo)?

La frase más inteligente que me han dicho parece una pavada. Me reservo el nombre de quién me lo dijo. Pero fue una persona muy importante. No solamente para mí, sino para el país.

La frase es una frase muy conocida, y a primera vista parece una nimiedad. Pero fue lo que me llevó a poder discernir desde muy chico entre lo esencial y lo superficial. Que es una barrera muchas veces difícil de distinguir. La frase fue. Y disculpas: “No hay que darle al pito más importancia que la que el pito tiene”.

¿Un deporte?

Hoy, el Paddle.

¿Una canción?

Muchas de Serrat.

¿Se te da la cocina, cuál es tu platillo estrella?

Solamente se me daba de vacaciones cuando estábamos fuera del país con mis hijos en edad escolar. Les preparaba un desayuno muy poco saludable, huevos fritos, panceta y banana frita. Eso me sale muy bien.

¿Una clave para el éxito?

Tratar de trabajar más, ser mejor, hacer más que todos.

¿Qué te inspira?

Claramente me han inspirado profesores en la universidad, tanto en Argentina como en Estados Unidos. Así como abogados en la profesión. Además, me inspiran los mismos principios que hicieron que estudiara abogacía, la idea de tratar de cambiar el país en aquellas cosas que no funcionan adecuadamente y dejar alguna marca en lo que uno hace. Profesional y personalmente.

¿Qué lección te ha enseñado la pandemia?

Primero que algo que pensaba como inconcebible tiempo atrás, se nos vino de repente. Nunca hubiera imaginado que algo así podría ocurrir.

Es más, durante los primeros días pensaba que no duraría más que algunas semanas. Me enseñó que podía vivir y trabajar en mi casa, fuera de la oficina. Algo que hasta ese momento me parecía inconcebible.

Y por otro lado me alegré de lo bien que estábamos preparados. El estudio hacía bastante tiempo había otorgado la posibilidad de hacer home office los días viernes, por lo que todos estábamos muy bien equipados para afrontar el trabajo remoto.