Fue fundada en 1941 por los hermanos Joaquín y Antonio Garrigues. Desde su constitución presta asesoramiento jurídico en todas las áreas del derecho empresarial. La firma abrió su primera oficina en Nueva York en el año 1973, convirtiéndose en el primer despacho europeo en establecerse en la Gran Manzana.
En la década de 1980, le seguirá por un lado la sede de Bruselas, que fue clave para sus relaciones en Europa y, por otro lado, la creación del Club de Abogados, que le permitió tener una red internacional mediante acuerdos alcanzados con firmas de Latinoamérica, Europa y Japón.
En 1997 se fusiona con Arthur Andersen Asesores Legales y Tributarios (ALT), surgiendo de esta manera Garrigues & Andersen, pero el acuerdo llega a su fin en el 2002, por lo que Garrigues asume nuevamente su anterior denominación: J & A Garrigues.
Tras ello, el despacho se establece como objetivo contar con una red internacional propia en conjunto con la amplia red de oficinas que comienza a tener en España, con sedes en 18 ciudades. A nivel internacional, Garrigues decidió convertirse en una firma de referencia en Latinoamérica, donde ha estado presente desde hace más de cuatro décadas a través de distintas alianzas. Sin embargo, a partir de 2013, comienza a desarrollar la práctica legal y tributaria bajo su propia red de oficinas.
Además de su densa red ibérica (España y Portugal), la firma opera de forma directa en centros financieros y de negocios clave como Londres, Nueva York, Shanghái y Casablanca.
La gobernanza de Garrigues integra la transformación tecnológica y la responsabilidad social como ejes estratégicos de su práctica legal. Por un lado, lidera el sector en LegalTech a través de su división Garrigues Digital, desarrollando herramientas propias de inteligencia artificial y automatización para optimizar litigios masivos y grandes transacciones. Por otro lado, canaliza su impacto social mediante la Fundación Garrigues y una política institucional Pro Bono de asesoría jurídica gratuita a entidades del tercer sector, operando bajo los lineamientos del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y con compromisos estrictos de neutralidad de carbono.